Honduras fue escenario ayer de manifestaciones multitudinarias a favor y en contra de la restitución en el poder del presidente Manuel Zelaya, reflejo de la división que hay en el país. En San Pedro Sula, la norteña ciudad industrial, al menos una persona resultó herida de bala y otras 78 fueron detenidas al cierre de una manifestación a favor del depuesto mandatario.
La Policía no registró ningún herido, solamente 78 detenidos, según el subcomisario Danilo Orellana, aunque la diputada Silvia Ayala, del partido Unificación Democrática (UD), de izquierda, dijo a los periodistas que un activista de esa agrupación resultó herido en un pie por una bala disparada con fusil M-16.
Agregó que el UD incluso tiene un vídeo del activista que resultó herido.
“Tenemos imágenes de vídeo que muestran la agresión del Ejército contra los manifestantes, un muchacho resultó herido de bala y un fotógrafo tiene lesiones en la cabeza”, indicó a la AFP la congresista.
La protesta de los simpatizantes de Zelaya fue dispersada por la Policía y el Ejército al final, cuando muchos de ellos comenzaron a romper cristales de negocios en varios edificios y a causar otros daños, dijo Orellana.
La periodista hondureña Emilia Tórrez dijo vía telefónica a LA PRENSA que en San Pedro Sula muchos centros escolares no han impartido clases debido a la huelga que ha sido acatada por el magisterio y que fue convocada por los sindicatos tras el golpe de Estado. La comunicadora aseguró que en otras ciudades del norte hondureño también han tenido marchas a favor y en contra del depuesto presidente Zelaya.
DESMIENTEN A ZELAYA
El oficial de Policía también desmintió al presidente Zelaya, quien desde Panamá dijo que la manifestación de San Pedro Sula estaba siendo reprimida por el Ejército y que había “cientos de heridos, gente que está siendo llevada a los hospitales”.
En San Pedro Sula también se celebró otra manifestación, muy concurrida, por parte de adversarios a Zelaya, quienes entre otras consignas expresaron que no quieren que regrese al país y se pronunciaron a favor de Roberto Micheletti, nombrado presidente por el Congreso tras el golpe de Estado.
Los manifestantes lucían camisetas blancas y carteles que cuestionaban el apoyo de la Organización de Estados Americanos y de organismos internacionales al mandatario derrocado. “No somos Venezuela, no queremos ser como Cuba”, rezaban algunas de las pancartas.
Según un balance provisional entregado por UD, desde el domingo, cuando los militares sacaron del país a Zelaya, 700 personas fueron detenidas y de ellas 22 siguen retenidas.
MILES MARCHARON A FAVOR DE ZELAYA EN LA CAPITAL
En la capital, los partidarios del depuesto jefe de Estado participaron de una marcha que partió del obelisco, ubicado cerca de la sede del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, y culminó hacia el mediodía frente a la delegación local de Naciones Unidas.
“Estimamos que participaron unas 10,000 personas, aunque la cifra puede ser mayor”, dijo a la AFP Víctor Cárcamo, dirigente del Bloque Popular, organizador de las manifestaciones que se han realizado diariamente desde el domingo.
“Hablan de paz y democracia, pero hacen golpes de Estado”, señalaban algunos carteles de los manifestantes, que gritaban consignas como “Queremos a Mel” o “El pueblo arrecho (enfurecido) exige su derecho”.
A diferencia de la amplia cobertura radial y televisiva que tuvo la marcha en respaldo a Micheletti que tuvo lugar en días pasados, esta última manifestación no fue transmitida por ningún medio de comunicación.
Los manifestantes —encabezados por una veintena de motocicletas— se detuvieron largo rato ante la sede del Congreso, fuertemente custodiada por la Policía.