Los empresarios privados independientes de Nicaragua expresaron su inconformidad por los graves daños causados por el bloqueo económico temporal que tres gobiernos del SICA (Sistema de Integración Económica Centroamericana) impusieron a Honduras por el derrocamiento de Manuel Zelaya.
Según información publicada ayer en la sección Negocios & Economía de LA PRENSA, los empresarios de Nicaragua advirtieron que más de 20 millones de dólares en exportaciones fueron puestas en riesgo como consecuencia del cierre temporal de la frontera terrestre con Honduras, medida dictada por los gobiernos de Centroamérica en apoyo al destituido presidente hondureño, Manuel Zelaya. Según otras versiones, las pérdidas generales podrían ascender a muchos millones de dólares más, cuando se sumen todas las consecuencias del bloqueo comercial.
Por supuesto que Honduras es el más afectado por el bloqueo económico que impusieron por 48 horas los tres gobernantes del SICA, liderados por Daniel Ortega. Según el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), esta situación ha perjudicado a un setenta por ciento de la población de Honduras. Así lo explicaron los líderes del Cohep en El Salvador, adonde fueron para reunirse con la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) salvadoreña e informarle sobre la crisis comercial hondureña que provocó el bloqueo económico impuesto por los tres gobernantes del SICA. Además, los empresarios hondureños pidieron a la Organización de Naciones Unidas (ONU) y a la Organización de Estados Americanos (OEA) que envíen misiones para comprobar el grave impacto del bloqueo centroamericano contra la economía y la población de Honduras.
En Nicaragua, los empresarios privados independientes no sólo lamentaron el daño que el bloqueo económico a Honduras le ha causado a la economía nicaragüense, sino que también expresaron que “no se deben usar medidas económicas para tratar asuntos políticos”. En ese mismo sentido, la Federación de Cámaras de Empresas Privadas de Centroamérica y Panamá (Fedeprica), mediante un comunicado llamó a los tres gobiernos bloqueadores a suspender el bloqueo contra Honduras, porque “cuestiones de carácter político o legal no deben ser resueltas nunca con sanciones económicas y comerciales”. Pero a los tres gobernantes centroamericanos que impusieron el bloqueo comercial a Honduras, al parecer lo único que les interesa es castigar a este país por el derrocamiento de Manuel Zelaya, no les importan las razones justas y sensatas de los empresarios privados de Centroamérica.
Sin duda que los gobernantes del SICA están autorizados para imponer sanciones económicas a cualquier país miembro, si la mayoría de ellos considera que se las merece. La imposición de sanciones económicas deriva de la interpretación que hacen estos gobernantes de uno de los propósitos fundamentales del SICA, que consiste en: “Consolidar la democracia y fortalecer sus instituciones sobre la base de la existencia de gobiernos electos por sufragio universal, libre y secreto, y del irrestricto respeto a los Derechos Humanos”. Pero lo hipócrita y bochornoso en este caso es que las sanciones contra Honduras se han impuesto a instancias de un gobernante que es contumaz violador de ese bien intencionado y legítimo propósito, como es el Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, quien de manera sistemática y deliberada ha desestabilizado la democracia, ha debilitado e incluso pervertido sus instituciones y está empeñado en imponer mediante fraudes una nueva dictadura para perpetuarse en el poder.
Por otra parte, cualquier decisión política que tomen los gobernantes del SICA tiene que ser congruente con los otros objetivos fundamentales del Sistema de Integración, entre ellos el compromiso impulsar y garantizar el desarrollo económico de los Estados miembros y de la región en su conjunto. Pero con el bloqueo comercial a Honduras lo que ha hecho el SICA es todo lo contrario de ese propósito fundamental, de promover el desarrollo económico e integral de cada país centroamericano y de toda la región.
Cabe mencionar, finalmente, que Nicaragua ha sido uno de los países más afectados por el bloqueo, comercial que le impusieron a Honduras tres gobiernos centroamericanos liderados por Daniel Ortega, porque el país ni siquiera tiene puertos en el Atlántico apropiados para trasegar sus exportaciones e importaciones, de manera que depende de los puertos hondureños. Y esta falta de infraestructura portuaria es culpa de gobernantes como Daniel Ortega, quien se ha dedicado a promover la inestabilidad regional, a provocar conflictos de toda clase y a tratar de imponer dictaduras, en vez de crear el clima político y jurídico apropiado para el crecimiento económico, el desarrollo nacional y el bienestar de la población.