Desde que tenía 10 años Denis Matus trabaja en la construcción. Hoy, a sus 23 años, dice que éste ha sido el peor año que ha enfrentado ese sector. De los seis meses que han transcurrido, sólo ha trabajado cuatro y fue “por suerte” que consiguió empleo en la construcción de una urbanización, en las cercanías de Sabana Grande, Managua.
“Desde que empezó este Gobierno no hay trabajo”, dice a manera de desahogo, mientras mezcla cemento.
Cuenta que los dos meses que pasó en su casa los dedicó a “meter papeles” en todos lados, no sólo en construcción, pero sin éxito. En ese tiempo, él, su esposa y su hijo tuvieron que sobrevivir con ayuda de una cuñada.
Cuando se le consulta si conoce a muchos obreros del sector que están desempleados contesta: “uuhhhh, un montón” y recuerda que “antes” era más fácil conseguir empleo, y que ahora los obreros deben “conformarse con hacer algún trabajito” de un día o dos, de vez en cuando.
La Cámara Nicaragüense de la Construcción (CNC), compuesta por 45 empresas activas, calcula que en el último año y medio se ha perdido un 40 por ciento del empleo en el sector formal, y de esa cifra el 20 por ciento se perdió este año.
Las estimaciones indican que al menos 15 mil personas, principalmente obreros y maestros de obra, perdieron su empleo desde inicios del año pasado.
“Las empresas pequeñas de la Cámara son las más afectadas, pues son numerosas y los proyectos son pocos. Las empresas más grandes están más preparadas para la crisis. Hay unas que tienen cinco o seis meses sin conseguir proyectos, que no han cerrado, pero no están operando”, comentó Mario Zelaya, presidente de la CNC.
Zelaya agregó que la crisis en la construcción, que también se sufre en Costa Rica, ha provocado que muchos obreros nicaragüenses que residían allá se regresen al país, lo cual “nos está trayendo al país una fuerza laboral que no estamos en capacidad de absorber”.
El presidente de la CNC explicó que durante el primer semestre del 2009 la construcción privada fue escasa y el 70 por ciento de las construcciones que se realizaron en ese período fueron del Estado, pero no emplean a la fuerza laboral necesaria.
“Proyectos de carretera, por ejemplo, no emplean mucha mano de obra. Los proyectos de infraestructura grandes, los proyectos de energía eléctrica no emplean mucha mano de obra porque son mecanizados. Los proyectos de vivienda son los que más mano de obra emplean y son los que más afectados se han visto”, enfatizó Zelaya.
CONTINÚA CAÍDA
Las estadísticas del Banco Central de Nicaragua (BCN), disponibles en su portal web, reflejan que a inicios del año pasado la construcción mostró un pequeño crecimiento, pero cayó a partir del segundo semestre, empeorando entre diciembre de 2008 y marzo de este año.
El Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) muestra que en el último mes del 2008 el sector tuvo una caída del 1.7 en diciembre, del 3.8 en enero, del 4.7 en febrero y 7.2 por ciento en marzo.
En cuanto a la construcción privada se refiere, el BCN reporta que durante el primer trimestre de 2009 ésta registró una caída promedio anual del 27.3 por ciento. El reporte muestra que la mayor contracción registrada fue en el área industrial y residencial.
“La actividad privada de construcción no muestra señales de recuperación en el corto plazo. Algunos indicadores podrían motivar una mejoría, pero su comportamiento es aún reciente”, dice textualmente el informe del Banco Central.
FUTURO INCIERTO
Aunque la CNC tenía esperanzas en que el segundo semestre del año sería más alentador, debido a que entrarán en vigencia la Ley de Costas y la Ley de Vivienda Social —que se supone impulsaría la construcción privada— la reducción al Presupuesto General de la República 2009 genera nuevas preocupaciones al sector.
Ayer la Asamblea Nacional aprobó una reforma al presupuesto, debido a la caída en las recaudaciones de impuestos. La reducción fue de 2,594.3 millones de córdobas, de los cuales 943.7 millones son para gastos de inversión.
“Significa que eso va a hacer que la cantidad de proyectos y los montos que se ejecuten en el segundo semestre, como proyectos nuevos, van a disminuir, eso obviamente nos va a afectar como sector”, manifestó Zelaya.
“Tal vez se compense un poco con el sector privado, que estuvo invirtiendo muy poco en el primer semestre... El sector privado ha dado señales de reactivación. Se habla ya de que algunos proyectos asociados a la aprobación de la Ley de Costas inicien ya en el segundo semestre”, continuó.
En vista de que se espera que la inversión pública (construcción de edificios, escuelas, carreteras) se reduzca, la CNC espera que este segundo semestre el sector privado ejecute un 50 por ciento del total de proyectos.
“Si la inversión privada continúa decayendo, por falta de financiamiento o porque los proyectos se posponen para el otro año, vamos a tener un segundo semestre donde vamos a ejecutar lo que ya está contratado y no habría muchas contrataciones nuevas, sería bastante preocupante para el sector”, afirmó el presidente de la CNC.