Esta madrugada, Nicaragua perdió a su máximo ícono deportivo: Alexis Argüello, el muchacho bravo del barrio Monseñor Lezcano. El primer Campeón Mundial de boxeo en la historia de nuestro país, luego tres veces campeón en igual número de categorías y el Atleta del Siglo XX, distinciones que resumen la grandeza de este ex deportista que brindó un sinfín de emociones y alegrías a la afición nacional y mundial.
Alexis, nacido el 19 de abril de 1952, construyó un impresionante récord en su carrera profesional, con 82 victorias, 65 por la vía del nocaut, 8 derrotas, en un total de 90 combates.
Sin ninguna experiencia en el boxeo aficionado, Argüello debuta profesionalmente en agosto de 1968, perdiendo en su primera pelea ante el Cachorro Amaya.
Según los reportes de la época, fue vencido en el primer asalto, y esa derrota marcó la vida de Alexis, porque su madre lo reprendió por haberse metido a este deporte, empujado por la necesidad económica, pero sin la dedicación necesaria en los entrenamientos para triunfar.
Después de ese desafortunado debut, Argüello enderezó su carrera, con un par de tropiezos en el camino, hasta conseguir su primera oportunidad con Ernesto “Ñato” Marcel, en Panamá, en febrero de 1974.
Aunque todo mundo pensaba que Argüello debía ganar esa pelea, de forma contundente, cayó por decisión ante Marcel, pero por gestiones de su apoderado Eduardo Román, en asociación con dirigentes de Panamá, Argüello consigue un nuevo chance titular en noviembre de ese mismo año, venciendo por nocaut en 13 asaltos al mexicano Rubén “Púas” Olivares, en el Forum de Los Ángeles, para conquistar al corona pluma de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).
Argüello hizo cuatro defensas exitosas de esa corona, y salta en busca del título superpluma del CMB, derrotando al puertorriqueño Alfredo Escalera en 1978.
“El Flaco Explosivo” hizo ocho defensas de esta corona, y gana el título ligero del CMB en 1981, al derrotar al inglés Jim Watt.
Alexis hace el intento de conquistar una cuarta corona ante el estadounidense Aaron Pryor, el rival más duro que existía en esa división, pero fue vencido en 1982, en uno de los combates más espectaculares de todos los tiempos.
En la revancha con Pryor, al año siguiente, Alexis es nuevamente vencido por Pryor.
Argüello regresó a la actividad boxística en 1994, cuando vence al mexicano Jorge Palomares, pero pierde en su siguiente duelo ante Scott Walker, en enero de 1995, para luego retirarse definitivamente de la actividad pugilística, resultado que para nada empañó su grandiosa carrera deportiva que lo ubica en el pináculo del deporte nicaragüense.