La alzas en las tarifas de luz dejarán más ahogadas las economías de cada hogar del país, señalaron ayer analistas económicos y representantes de los organismos defensores de los consumidores .
Dirigentes de la Red Nacional de Defensa de los Consumidores (RNDC) y del Instituto Nicaragüense para la Defensa de los Consumidores (Indec), señalaron que ahora en los hogares el nivel de consumo de alimentos será menor, ya que darán prioridad al pago de la factura energética que ha subido cerca del nueve por ciento en dos meses.
MENOR PODER ADQUISITIVO
Marvin Pomares, dirigente del Indec, explicó que el aumento en las tarifas de energía tiene un efecto directo en otras áreas, como son los alimentos de consumo básico y los productos de fabricación industrial.
“Estamos hablando que ya en los mercados los productos de la canasta básica subieron. Esto significa que el ama de casa va al mercado con la misma cantidad de dinero, pero compra menos producto. Éste es el primer efecto que deja el alza en los costos de energía. También se elevan los costos de producción y transporte de la carne, pollo, lácteos, pan, y jugos, que la gente compra para tener variedad en su alimentación”, señaló Pomares.
Ricardo Osejo, dirigente de la RNDC, argumentó que en un contexto como el que vive el país, donde el valor adquisitivo de cada ciudadano es menor día a día, es muy negativo aplicar alzas en los servicios básicos.
Osejo señaló que de nada sirve que el Gobierno apruebe aumentos en el salario mínimo, si por otro lado están incrementando el costo de los servicios como la energía.
“Recientemente el salario mínimo aumentó entre el 9 y 13 por ciento en los diferentes sectores, pero venís y aplicás casi un 9 por ciento de aumento en las tarifas de energía. En las mismas quedan los pobladores que tienen empleo y sus salarios son bajos. Para poder medio comer tendrán que adquirir menos alimentos”, especificó.
El economista Adolfo Acevedo dijo que los ajustes que recientemente aprobó el Instituto Nicaragüense de Energía (INE) para las tarifas tienen afectaciones directas e indirectas en los hogares.
Acevedo explicó que por un lado, en cada hogar se asume un pago mayor por el consumo de energía, pero también se tienen que asumir más gastos, por el aumento que se da de forma directa, en los productos de consumo del hogar.
“Son dos afectaciones que se dan de forma directa. Pagar más por la energía que llega al hogar y por las alzas que experimentan los productos de la canasta básica. Eso quita poder adquisitivo en cada hogar y debilita su economía”, enfatizó.
Recientemente el INE aprobó un ajuste del 4.18 por ciento para las tarifas de energía que aplica Unión Fenosa
COMPLACIENTE
Marvin Pomares, del Indec, dijo que a nivel general la política que actualmente tiene el Gobierno con la distribuidora Unión Fenosa es complaciente.
Criticó a las autoridades del INE por no exigir con más persistencia que la distribuidora de energía mejore los servicios de alumbrado público y las redes eléctricas que alimentan muchos barrios, donde los pobladores se quejan por el mal servicio.
“Unión Fenosa se comprometió en invertir para mejorar el servicio y es poco lo que ha hecho. En la mayoría de barrios no hay servicio de alumbrado público, pero cobran por ello. Aumentan las tarifas, pero no mejoran la calidad de los servicios”, expresó.
Unión Fenosa contempla en sus planes de inversión destinar más de 30 millones de dólares en los próximos dos años. Esto quedó establecido en el Protocolo de Entendimiento firmado por la distribuidora y el Gobierno y que fue ratificado en la Asamblea Nacional, meses atrás.
Según Osejo, tanto el INE como el Gobierno deben exigir con más rigor a Fenosa la aplicación de su plan de inversiones, para que los pobladores tengan un mejor servicio.