La laguna de Moyuá fue refundada ayer, cuando se inauguró un proyecto de desarrollo sostenible que busca convertirse en la cara de Ciudad Darío.
Moyuá es parte de un humedal con las lagunas de Las Playitas y Tecomapa, a 70 kilómetros al norte de Managua.
Unas 60 familias del lugar están conscientes de que las lagunas les ofrecen más dinero conservando su naturaleza que destruyéndola.
Este jueves estrenaron dos lanchas, que ofrecerán rutas turísticas dentro de la laguna de Moyuá, que tiene una extensión de 5.5 kilómetros cuadrados.
El atractivo de esta laguna es engañoso. Desde la carretera apenas se observa un charco lejano, sin embargo, navegar en ella es como estar dentro del lago Cocibolca, ya que cuenta con dos islas de tamaño considerable y sus aguas son limpias.
La laguna es quizás la única fuente de riqueza de Moyuá, ya que sus pobladores la utilizan para alimentarse por medio de la pesca, regar sus cultivos y darle de beber a su ganado. Asimismo, sirve para que los estudiantes universitarios realicen investigaciones periódicamente.
Su importancia internacional está en que sirve de descanso para las aves migratorias y locales. Adolfo y Victorino Castro, hermanos sextuagenarios que habitan en Moyuá, aseguraron que al lugar llegan tres especies de garzas, gallos de playa, garzón, martín peña, zarcita negra, pico negro, pico rojo, chulumba, zarceta canadiense, piche, pato real y otras que no conocen.
Sin embargo, se quejaron de que en los últimos años unos “gringos y chinos” han llegado con escopetas, cohetes e hidrodeslizadores, a matar a las aves por menos de 100 dólares el día.
Tomás Moreno, presidente de la Asociación de Pobladores de Moyuá, reconoció que muchos dueños de tierras en las costas prefieren “los dólares de los gringos” antes que ganarse 100 córdobas labrando la tierra.
No obstante, el alcalde Ángel Cardoza aseguró que se está haciendo un esfuerzo con varias instituciones del Estado, entre ambientales y de orden público, para acabar con esa práctica.
Salvador Montenegro, director del Centro para la Investigación de los Recursos Acuáticos (CIRA), de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN) de Managua, celebró que el plan de manejo ambiental del humedal se haya elevado a ordenanza municipal.
Esto es un paso importante para la zona, según Thelma Salvatierra, miembro del CIRA, quien acompaña a los habitantes en su “aventura”, ya que está a punto de ser declarada como el noveno “sitio RAMSAR” del país, es decir, un humedal de importancia internacional.
Montenegro destacó que este nombramiento abre las puertas económicas y sociales para manejarlo con un modelo de desarrollo sostenible, de forma que la riqueza ambiental se transforma en económica para los pobladores.
Moreno, por su parte, mencionó que no ha sido fácil convencer a todos los pobladores. Pero al menos 60 familias están metidas en el proyecto de desarrollo sostenible y esperan que el resto se una cuando vean los beneficios económicos.
Pretenden atender a turistas con lanchas, caballos, recorridos a pie, picar leña de bosques cultivados, aprovechar la lechuguilla del agua para hacer abono, evitar que maten a las aves para promover su avistamiento, y en un futuro montar infraestructuras permanentes para los visitantes.
Con estas ideas llamaron la atención del Gran Ducado de Luxemburgo hace años, y ya han recibido 50 mil dólares en donaciones para iniciar algunos proyectos.
Salvatierra respiró con alivio durante la inauguración del proyecto de las lanchas para turistas, porque incluso algunos habitantes que adversan el proyecto se hicieron presentes y se mostraron dispuestos a colaborar en el futuro.
Los hermanos Castro dijeron que no ha sido fácil mantener la cooperativa, especialmente por lo duro que resulta ver que los “gringos” y “chinos” se van enfurecidos con sus dólares a otras fincas, donde los dejan cazar las aves que llegan por miles en los últimos tres meses de cada año.
Pero los miembros de la cooperativa están dispuestos a cambiarle el rostro a este humedal, que hasta ahora es conocido porque su gente vende animales silvestres a orillas de la carretera, una actividad ilegal, pero también una forma de subsistencia local.
El alcalde Cardoza aseguró que no va a perder la oportunidad de que este lugar se convierta en el rostro de Ciudad Darío, que hasta ahora sólo es conocido como el sitio donde nació el poeta más importante de la lengua española, Rubén Darío.