Centroamérica se acordó de un plan de manejo de emergencias que había suscrito en 2001, y ahora pretende desempolvarlo.
Aprovechando la iniciativa, Nicaragua se puso al día ayer con los objetivos del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) sobre la respuesta ante desastres, que consiste en estandarizar los planes contingentes de desastres en los departamentos, además de establecer un mecanismo regional para ayuda mutua en la región.
Así lo informó Walter Wintzer, especialista del Centro de Coordinación para la Prevención de los Desastres Naturales en América Central (Cepredenac), encargado de actualizar a los alcaldes y miembros de la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred).
Wintzer abordó el establecimiento de planes de contingencia para eventos hidrometeorológicos en Nicaragua.
Harold Bacon, alcalde de Bluefields, uno de los municipios más húmedos del país, dijo que la estandarización de los planes es importante, porque permite una preparación más eficiente en ciudades acostumbradas a recibir los impactos de los huracanes, pues hasta ahora todo lo resuelven en base de la experiencia.
Aún así, Wintzer aseguró que, al menos en teoría, Nicaragua es el país más avanzado en el área de la planificación.
No obstante, otros países, como Costa Rica están adelante en salvamento y rescate, según Wintzer, y Guatemala en descentralización. El especialista reconoció que cada país tiene sus debilidades.