Dicen que después de la tormenta viene la calma, pero en la ganadería nacional parece que las cosas ocurren al revés. Después de la calma viene la tormenta. El año pasado este sector registró precios altos en los mercados internacionales, fuertemente presionados por la especulación y el precio de la carne se situó a poco más de dos dólares, pero ahora va en caída.
Según el Banco Central, el año pasado el precio de la carne en promedio fue de 1.50 dólares la libra, mientras que el del ganado en pie llegó a 1.48 dólares, un incremento con respecto al 2007, cuando según esta misma institución reportó precios de 1.33 dólares la libra para el ganado en pie, y de 1.37 para la carne.
El mismo fenómeno que hizo subir el precio del petróleo fue el que elevó el precio de los demás productos alimenticios: la especulación.
René Blandón, presidente de la Comisión Nacional de Ganadería (Conagan), asegura que de continuar la tendencia que ha marcado la crisis internacional, la ganadería nacional verá reducir su crecimiento para este año. “Jamás en la historia había subido el precio de la carne y el ganado tanto como en los meses anteriores”, comentó.
El precio internacional de la carne bajó en los últimos meses de 2 dólares a cerca de 1.40 dólares, según los productores.
En principio, quienes resienten más el peso de la crisis son los criadores, afirma Blandón, debido a que “el criador es el que está criando el ternero y ese ternero es caro, porque todos los insumos son caros y porque estos no han bajado en la misma proporción de lo que han bajado los precios”.
Sin embargo, el problema se agudiza porque el país está atravesando por una doble crisis, la internacional y la nacional, sostiene el dirigente de Conagan. “Cuando hablamos de crisis interna, la ganadería siempre ha necesitado de recursos blandos, de recursos de largo plazo y eso no lo tenemos”, afirmó.
Además, en Nicaragua hay una crisis política que repercute no sólo en la ganadería sino en todos los rubros de la producción.
UNA CADENA DE PROBLEMAS
El precio de la carne y el ganado subió aceleradamente, pero al mismo tiempo también subieron los precios de los insumos, que a su vez hicieron que los costos de producción también subieran aceleradamente.
De repente vino el bajón de los precios y con ello la alarma generalizada en la ganadería, porque el precio del producto bajó, pero no así el de los insumos.
Según Blandón, los criadores de ganado trabajaron bajo una estructura de costos cara y ahora tienen que vender su ganado a un precio inferior. “El ganadero de alguna manera, hablamos del criador, tuvo que usar insumos caros, por ejemplo el alambre, el hierro, los clavos, las grapas, los mismos potreros, pastos de corte a los que le ponen urea, y la urea llegó a precios de 40 y pico de dólares”. Son productos que también se dispararon en una oleada alcista que parecía no tener fin.
De forma que ahora el ganadero tiene un ganado caro, que tendrá que vender a un precio más barato, reitera Blandón. “El criador es el que está criando el ternero y ese ternero es caro porque todos los insumos son caros, porque estos no han bajado en la misma proporción que han bajado los productos, siempre tiene que hacer uso”.
De seguir la tendencia que lleva esta crisis económica y financiera, el problema se podrá extender a toda la cadena de producción de carne, afectando también al engorde y repasto de ganado.
Enrique Aldana, presidente de la Federación de Ganaderos de Nicaragua (Faganic), es más optimista, aún cuando recuerda que en enero de este año las exportaciones ganaderas se redujeron en 27 por ciento. “Somos optimistas, pero hay que aceptar la realidad y ya sabemos cuales son los motivos; tenemos que mantenernos siempre buscando otros mercados”.
Afirma que es muy difícil mantener los niveles de crecimiento del año pasado, sobre todo cuando la situación de los diferentes mercados, a los que se exporta ganado en pie o carne, ha sido a la disminución de la demanda.
LES AFECTA BUROCRATISMO VENEZOLANO
Los ganaderos nicaragüenses mantienen la esperanza en el mercado venezolano, que se abrió a raíz de los acuerdos firmados entre los mandatarios de ambos países, Daniel Ortega y Hugo Chávez. Sin embargo, no es tan fácil, ya que en los dos años que lleva el acuerdo las exportaciones han sido menos de lo esperado, debido a papeleos propios de un país (Venezuela) con una economía muy controlada por el Estado. Sin embargo, hay posibilidades tanto de precios como de volúmenes, si se superan esos problemas.
Douglas Alemán, vicepresidente de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), reconoció que han habido problemas con las exportaciones de ganado hacia Venezuela, debido a limitaciones en el transporte y un cambio de última hora en el puerto de llegada, ya que las reses serían desembarcadas en un puerto libre de fiebre aftosa. La ventaja de estas exportaciones, según él, es que pueden hacerse a través del Puerto El Rama.
En el caso de la carne es diferente, ya que tiene que salir por el Puerto de Corinto y atravesar el Canal de Panamá, lo que incrementa los costos porque la cantidad de barcos que viajan hacia Sudamérica es mínima y hay que esperar a que haya uno disponible, ya que pasan llenos o muy vacíos.
Otra esperanza de los ganaderos es la apertura de la nueva zona agroindustrial del grupo Viz, que tradicionalmente ha exportado ganado en pie a México, y este año podría estar concluida una importante inversión del grupo para instalar un matadero, para exportar carne industrial.
“La esperanza son los mexicanos. Ellos están finalizando los corrales y en estos próximos meses... Todavía andan comprando”, dijo Alemán.
El grupo VIS inició un proyecto de construcción de una planta agroindustrial para el engorde y matanza de ganado bovino, bajo el régimen de zona franca, según anunció en su momento el director de la Comisión Nacional de Zonas Francas, Álvaro Baltodano.
Este grupo es el principal exportador de ganado en pie hacia México y, prácticamente, se lleva toda la cuota de 35 mil reses bajo el tratado de libre comercio entre ambos países.
¿PROTECCIONISMO?
Uno de los grandes temores del sector ganadero, a propósito de la crisis internacional, es un regreso a las medidas de proteccionismo, lo que podría tener un efecto negativo.
Tradicionalmente la carne bovina ha tenido libre circulación en la región centroamericana, pero en los últimos meses los países de la región han empezado a levantar barreras no arancelarias para la carne.
“Hay mucho inventario de carne en Centroamérica”, expresó hace semanas el Viceministro de Agricultura y Ganadería, de Costa Rica, Carlos Villalobos, al poner en perspectiva la magnitud del problema de los ganaderos que no ven salida a su producto.
“Hay que incentivar el mercado centroamericano y buscar otros mercados extrarregionales”, indicó en ese momento.
El Ministro de Agricultura y Ganadería de Honduras, Héctor Hernández, reconoció que hay presiones de los ganaderos hondureños para que no se deje entrar carne nicaragüense a ese país, ya que eso podría provocar el cierre de muchos mataderos.
No obstante, el director del matadero San Martín, Alfredo Marín, rechazó los argumentos de las autoridades y señaló que efectivamente hay intereses particulares en estas medidas proteccionistas, ya que prácticamente todos los países de la región, a excepción de Nicaragua, son deficitarios de carne.
“¿Cómo puedo saber que son deficitarios? Porque los precios en esos países son más altos. En El Salvador, los precios son altísimos”, destaca Marín, quien señala que en el resto de países los precios del producto son más altos que en Nicaragua.
Si bien Honduras ya retiró los controles fitosanitarios para la carne procedente de Nicaragua, el problema podría estar lejos de superarse. Próximamente, la certificación hondureña de un año para los mataderos nicaragüenses está pronto a expirar, lo cual retrasará las exportaciones a ese país nuevamente y con ello volverá la disputa.
Marín señala que la carne nicaragüense ha entrado libremente a Estados Unidos, un mercado mucho más exigente que el de Honduras y no ha tenido problemas.