Nueve familias de escasos recursos de la comunidad Laureles Sur, ubicada en la carretera a Sabana Grande, Managua, recibieron, recientemente, la visita de un numeroso grupo de estudiantes voluntarios de diferentes universidades del país, que participarían de la construcción de sus viviendas, en un tiempo récord de 24 horas mediante el sistema de ensamblaje de piezas prefabricadas.
Esto gracias al apoyo de BAC/Credomatic y la Fundación Un Techo para Mi País, que tiene presencia en 14 países de Latinoamérica y que promueve la búsqueda de sociedades más justas y equitativas.
De acuerdo con un análisis de la Cámara de Urbanizadoras, presentado el año pasado en un foro sobre vivienda, en Nicaragua los proyectos habitacionales de orden social son pocos y las tasas de interés bastante altas.
Consciente de esta realidad, BAC/Credomatic unió esfuerzos con esta fundación, a través de financiamiento para ejecutar la construcción de nueve viviendas en esta comunidad.
Alba Aguirre, coordinadora de Responsabilidad Social de BAC/Credomatic, estuvo presente en la Universidad Americana (UAM), lugar donde convergieron unos 20 voluntarios de esta entidad financiera, que participaron en la construcción, miembros de Un Techo para Mi País de otros países de la región y universitarios del país, para atender las orientaciones de Giancarlo Ozuna y Laura Lacayo, dirigentes de la misión, que inició el viernes con el traslado de materiales y los voluntarios. El pasado domingo las familias ya tenían sus casas.