Un camión cisterna de la compañía Esso, que transportaba nueve mil 500 galones de combustible, se volcó y ardió en llamas a las 9:15 a.m. de este viernes, en el kilómetro 98.5 de la Carretera Panamericana Norte, cerca de Sébaco, Matagalpa.
El conductor del vehículo, Carlos Olivier Céspedes Meza, de 38 años y presuntamente originario de San Rafael del Sur, pereció calcinado.
La especialidad de Tránsito de la Policía Nacional aún no precisaba la causa del vuelco, aunque hubo versiones sobre el posible estallido de una rueda delantera del vehículo, por lo cual Céspedes no habría podido controlar la marcha, volcándose a la orilla de la carretera.
Otra hipótesis que investigaba la Policía era la de posibles fallas mecánicas en el sistema de frenos del vehículo, pues un hombre cuya identidad no fue revelada por los investigadores policiales, supuestamente vio a Céspedes “revisando” debajo de la pipa, un par de kilómetros antes de donde se volcó.
PIDIÓ AUXILIO
La cisterna de la Esso transportaba tres mil galones de gasolina regular, dos mil 900 galones de gasolina premium, y tres mil 600 galones de diesel.
Jarvin Castellón, cobrador de un bus que cubre la ruta Estelí-Managua, comentó que la unidad de transporte colectivo pasaba por el lugar y observó que el chofer pedía auxilio encendiendo y apagando las luces del vehículo.
“La pipa apenas estaba comenzando a incendiarse por la parte trasera”, relató Castellón, quejándose de que él y los casi 25 pasajeros del bus quisieron ayudar a Céspedes, pero la Policía presuntamente se los impidió.
Sin embargo, el comisionado Ángel Moncada, de la estructura de mando departamental de la Policía en Matagalpa, señaló que cuando los policías llegaron, la cisterna ya estaba incendiándose y representaba peligro para los particulares que querían acercarse.
“En eso (la pipa) lo que trasladan es combustible”, dijo Moncada, agregando que “el conductor del vehículo quedó prensado, inmóvil y cuatro compañeros (policías) de Darío se arriesgaron e hicieron todo lo posible por rescatarlo, pero fue difícil porque tampoco tenían los equipos para sacarlo”.
DIFICULTADES PARA APAGAR
Después llegaron Bomberos de Matagalpa, Estelí, Jinotega y Managua, quienes enfrentaron dificultades para apagar el fuego porque debían trasladar agua desde una empresa textil, a siete kilómetros del lugar de donde ocurrió el accidente, confirmó el comandante de Regimiento Iván Tijerino, de la Dirección General de Bomberos de Managua.
En los hidrantes de la ciudad de Sébaco no había agua y los Bomberos tampoco tenían equipos para extraerla de pozos, por lo que también echaron tierra en su intento por apagar el fuego.