Más de 100 mujeres afrodescendientes procedentes de Costa Rica, Panamá, Honduras, Guatemala, Belice, El Salvador y Nueva York iniciaron, a partir de ayer, la tercera conferencia internacional de las mujeres afrocentroamericanas y de la diáspora, en la ciudad de Bilwi, en la Región Autónoma Atlántico Norte.
El evento es organizado por la Universidad de las Regiones Autónomas de la Costa Caribe Nicaragüense y la Organización Negra de Centro América (Oneca). El evento se realiza en momentos en que la diputada parlacénica Bridgete Budier presentó una denuncia por discriminación, luego que a un grupo de personas de la Costa Caribe les fue negado el ingreso a la discoteca Chamán.
En ese sentido las ocho delegaciones, incluyendo Nicaragua, acordaron emitir una declaración en donde se rechacen todas las formas de racismo y discriminación y demandarán mayor atención al sector de las mujeres afrodescendientes en cada uno de los países miembros de Oneca.
Budier participa en la conferencia internacional y hoy abordará la estrategia de acciones a seguir en la denuncia que fue puesta en el Ministerio Público en contra de los dueños del Chamán.
AGENDA DE CONSENSO
Alta Hooker, rectora de Uraccan, dijo que los afrodescendientes tienen un pasado similar, “todos nuestros antecesores vinieron en contra de su voluntad hacia América”.
Agregó que millones de sus antepasados fueron llevados en barcos negreros ingleses, españoles, portugueses, holandeses y franceses a colonias como mano de obra para producir las riquezas de esos países y muchos de los esclavos murieron antes de llegar a su destino.
Mirtha Colon, secretaria de los asuntos de la mujer de la Oneca, dijo que uno de los objetivos de la conferencia es la elaboración de una agenda consensuada para que cada organización pueda incidir en sus países.
Sidney Francis, presidente de Oneca, dijo a LA PRENSA que esta instancia tiene quince años de fundación y que el evento fue organizado por el Centro de Estudios e Información de la Mujer Multiétnica (CEIMM) de Uraccan y auspiciado por la fundación Ford y Fokus Saih de Noruega.