Sobre robo de vehículos y placas en lugares públicos
Las autoridades de la Dirección de Investigaciones Económicas (DIE), de la Policía Nacional, advirtieron ayer a los dueños de automóviles a tener sumo cuidado al estacionarse o al momento de retirarse de parqueos en lugares públicos como gasolineras o centros comerciales, debido a que son los sitios más utilizados por la delincuencia para el robo de vehículos con modelos recientes.
O en su lugar, también pueden servir esos sitios para el robo únicamente de las placas de los vehículos, que luego colocan a los automotores robados en otros países de la región, con los que aparecen circulando en departamentos del interior, como si estuviesen legalmente registrados.
Han detectado que por lo general los delincuentes se movilizan en motocicletas en las que merodean por los alrededores de estos lugares, a la caza de posibles víctimas. Ya con las placas, los delincuentes proceden a falsificar la circulación de los vehículos para venderlos a productores de departamentos del Centro y Norte del país, que son las principales víctimas.
El subcomisionado Donald López dejó entrever que en algunos casos el mismo desarrollo tecnológico de la institución ha servido para que la delincuencia obtenga información para sus fines.
“Tal vez no haya sido un problema haber dicho a la población: aquí está la página web de la Policía; hacen cualquier consulta, entran y eso ha sido una facilidad que le ha dado a la delincuencia para falsificar la documentación y poder mover un vehículo”, dijo López.
El funcionario policial recordó que en la página oficial se abordan aspectos fundamentales, “donde el ciudadano consulta determinada situación, medidas que la Policía tenga, y eso nos crea un poco de problemas. Pero que con el trabajo de inteligencia nos permite tenerlos controlados a ellos”.
Hasta ahora los lugares del país más apetecidos para esconder vehículos, son Río Blanco, Muy Muy, San Isidro, todos municipios de Matagalpa y una parte de Nueva Segovia.
La forma de operar más usual es la de los vehículos robados en otros países, los cuales ingresan a Nicaragua y los comercializan entre población del campo, a precios favorables que los hacen caer, “pero (los compradores) no se dan cuenta que lo que están cometiendo o de lo que están siendo víctimas es de una estafa”. En lo que va del año la DIE ha recuperado 17 vehículos de propietarios nacionales y 11 que proceden de otros países centroamericanos, sobre todo de El Salvador y Honduras.