Los viejos resabios de la Guerra Fría volvieron a polarizar a Guatemala, luego de que el presidente Álvaro Colom condecorara al líder cubano Fidel Castro y pidiera disculpas a Cuba porque Guatemala sirvió de base para la invasión de la Bahía de Cochinos en 1961, que intentó poner fin a la revolución en la isla.
La cúpula empresarial y la oposición arremetieron contra las dos disposiciones del mandatario en su visita de dos días a la isla, al considerar que no es la representación del pueblo, lo que a su juicio, en vez de buscar la unidad está propiciando la polarización.
En contraste, organizaciones de derechos humanos consideran que la decisión del mandatario es un reconocimiento al apoyo brindado por el país caribeño a Guatemala, en especial en las áreas de salud, educación y deportes.
Las relaciones con Cuba también se han fortalecido comercialmente. El año pasado, las exportaciones guatemaltecas crecieron un 68 por ciento al pasar de 16 millones de dólares, a 26 millones, aunque las importaciones se redujeron de 3 a 2 millones en el mismo período.
Los defensores del Gobierno también critican la posición del sector empresarial, al que acusan de utilizar un lenguaje que consideraban ya superado con la firma de la paz en 1996, y que puso fin a 36 años de guerra civil que dejó 200,000 muertos o desaparecidos.
VIEJO LENGUAJE
“Me he quedado impactado por el lenguaje tan agresivo, un lenguaje propio de los años 70, cuando en Guatemala se vivía una guerra y se violaban los derechos humanos por parte del Ejército y grupos clandestinos paramilitares”, consideró el dirigente social Mario Polanco.
“La decisión de otorgar la Orden del Quetzal a Fidel Castro, que ha sido justificadamente objetada por importantes segmentos de la sociedad guatemalteca, no ayuda a impulsar el proceso de reconciliación histórica en Guatemala”, afirmó ayer el gremio empresarial en un comunicado.
Dicha condecoración “debe ser entregada a personas que fomentan la paz y no la violencia”, agrega la cúpula empresarial aglutinada en el Comité de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (CACIF).
OTRAS CONDECORACIONES
No obstante, esa condecoración, el máximo reconocimiento de este país a un extranjero, en el pasado fue entregada a personas igualmente controversiales, como el italiano Benito Mussolini (1937), al paraguayo Alfredo Stroessner y al chileno Augusto Pinochet, ambas otorgadas el 4 de julio de 1977.
El líder de la oposición, el general (r) Otto Pérez Molina, estimó que si Colom pidió disculpas a Cuba por haber prestado el territorio guatemalteco para la invasión, también merecía haber recibido un pedido de perdón porque Castro entrenó a guerrilleros durante la guerra “que causó muerte y destrucción en Guatemala”.