El descontento por el incumplimiento en las obras de construcción en proyectos habitacionales que ejecuta la urbanizadora Desarrollo Sooner, continuó esta semana en ascenso, luego que pobladores de distintos residenciales se sumaran a las quejas que interpusieron la semana pasada habitantes de Residencial Palmanova.
El deterioro en la infraestructura de las viviendas y las calles, así como el incumplimiento en el pago de los recibos de servicios de agua potable y eléctrico, son las principales quejas que externaron habitantes de los residenciales Prados de Eucalipto, Palmanova, Praderas del Doral, Cortijo La Sabana y Ciudad San Sebastián.
Hazel Garay, de la junta directiva de Prados de Eucalipto, denunció ayer que desde hace año y medio, la planta de tratamiento de aguas residuales permanece descompuesta, situación que ha ocasionado hedores y mosquitos, por lo que “tememos por un brote de dengue u otras enfermedades, ya que esto representa un foco de contaminación”. Debido al derrame de aguas negras en la zona, algunas de las principales avenidas de este residencial permanecen inundadas, precisó.
Indicó que por salir del paso, Sooner “únicamente envió una cisterna para descargar la bomba, y esa es una solución momentánea ante la presión de los pobladores”. A esa situación se suma la falta de funcionamiento de la bomba de transferencia, debido al corte de energía que cada dos meses Unión Fenosa aplica en la zona ante la falta de pago por el servicio de energía eléctrica por parte de Sooner.
QUEJAS A LA FISCALÍA
La queja por falta de cumplimiento de Sooner fue llevada esta semana por pobladores de Residencial Prados de Eucalipto, ante la Fiscalía y la Procuraduría.
Garay mencionó que la semana pasada, los habitantes de este residencial enviaron una carta de denuncia al Ministerio Público y a la Procuraduría General de la República para que por medio de sus Direcciones del Medio Ambiente, consideren este caso como un delito contra el medio ambiente.
“Asimismo, interpusimos el caso ante el secretario general del Minsa, Enrique Beteta, el Marena y autoridades municipales de Nindirí”, precisó Garay.
FALTAN CALLES, SEGURIDAD Y AGUA POTABLE
Situación similar viven pobladores de Residencial Ciudad San Sebastián, quienes acusan a la urbanizadora de atentar contra la salud de las personas, debido a que el agua que llega a la zona no es apta para consumo humano.
Rosa María Porras Rojas, de ese residencial, denunció que Sooner ha incumplido en la instalación de una caseta de seguridad, luminarias y la construcción de calles internas. “La calidad de las casas es deficiente, y para colmo de males, las promesas vienen y van, pero no se cumplen”, aseguró.
También, un habitante de Residencial Cortijo La Sabana, quien pidió el anonimato, denunció que desde hace 10 meses Sooner mantiene paralizada la construcción de este complejo habitacional, “afectando sobre todo a quienes pagaron de contado sus casas y tal vez sólo les entregaron el cajón”. El denunciante aseguró que temen que Sooner no tenga liquidez para terminar las obras.
Otro poblador de Residencial Praderas del Doral, que pidió el anonimato, denunció que ellos han sido víctimas del racionamiento del servicio de agua y de energía, por retraso en el pago de ambos servicios básicos por parte de Sooner.
James Varela, de Residencial Palmanova, denunció que Sooner incumplió en la construcción de un muro en su casa, por lo que le exige la devolución de parte del dinero.