La Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) informó que durante esta época de verano hará más énfasis en su política de aplicar multas económicas a personas o instituciones que, a cualquier hora del día, derrochen el agua potable.
La presidenta de la institución, Ruth Selma Herrera, dijo que a pesar de las campañas de educación para ahorrar agua, todavía son muchas las personas que continúan con la práctica de aplacar el polvo, regar andenes o aceras usando mangueras por largo rato.
CERO DERROCHE
Las multas se aplican cuando no se hace caso a un primer aviso por parte de la empresa. El monto que deben pagar los “derrochadores” va de 500 a 2,000 córdobas.
“Lo que nosotros esperamos es no tener que multar, queremos que los usuarios sean conscientes, que aprendan (a ahorrar agua), pero después de una advertencia viene la multa, y en el verano no podemos seguir derrochando el agua”, manifestó la funcionaria.
Herrera no especificó cuánto dinero han recaudado en concepto de multas, sin embargo indicó que en los últimos meses por lo menos 200 personas han sido multadas. Si a todos le aplicaron el monto mínimo —500 córdobas—, se tendría 100 mil córdobas.
AGUA COSTOSA
El dinero es invertido en mejoras de diversas áreas de la misma empresa.
La mayoría de las multas fueron a habitantes de zonas residenciales, aunque también hay empresas que resultaron multadas.
“El agua (para Enacal) tiene un alto costo, se gastan cerca de 70 millones de córdobas al mes sólo en energía eléctrica, también lleva cloro y tiene una gran cantidad de trabajo hacerla llegar a la población, nosotros no podemos dejar de imponer multas, éstas se aplican a través de la factura del mes”, aseguró Herrera.
Estudios de la empresa indican, al menos en Managua, que el consumo de agua es de unos 50 a 70 galones diarios per cápita, pero para satisfacer las necesidades de consumo y uso por día se necesitan solamente entre 20 a 30 galones.
Aunque la presidenta de Enacal no habló de racionamiento, dijo que el derroche de agua agrava más los problemas que a diario enfrentan. Por ejemplo, mencionó que días atrás tuvieron afectaciones en cinco pozos de la capital, lo que causó un desabastecimiento temporal.
Entre las zonas que estuvieron sufriendo por la falta de agua están residencial Villa Fontana, sector sur de la UNAN Managua y los barrios Camilo Ortega y Memorial Sandino. También estuvieron sin agua sectores de Sierra Maestra, Camino de Bolas, Los Guerreros, Pochocuape y barrio Carlos Fonseca.
“La zona alta de Managua siempre tiene poca agua, si seguimos derrochando el agua, ésta les llegará muy tarde, muy noche, y nosotros tenemos que aprender a ser solidarios, a cuidar este recurso y obviamente pagarlo, para que esa capacidad de invertir de Enacal se mantenga, estamos inaugurando un pozo por semana y eso sólo se consigue cuando hay compromiso y solidaridad de todos”, indicó la presidenta de Enacal.
CON CUIDADO
Pobladores consultados dieron el visto bueno a la medida, ya que la falta de agua es frecuente y les impide realizar sus labores diarias.
María Muñoz, quien dijo ser habitante de Las Jagüitas, indicó que la medida “es buena”, pero Enacal debe ser cuidadoso a la hora de saber quién derrocha o no el agua.
Mientras Perla Martínez es de la idea que antes de multar, lo primero es educar, ya que estamos en tiempo de crisis y muchos no podrán pagar.
“Lo mejor es decirle a las personas porqué no deben gastar agua, es duro que te multen en estos tiempo, la multa debe ser lo último”, manifestó Martínez, quien también habita en las Jagüitas.
La base legal para aplicar las multas está registrada en el Reglamento de Servicios al Usuario.
Éste fue aprobado el nueve de enero del 2001 y publicado en La Gaceta, diario oficial número 25, del cinco de febrero del mismo año.