Veinte minutos. Eso fue lo que le tomó a un par de estudiantes en el barrio Walter Ferreti, cruzarse al otro lado del cauce, cerca de donde están ubicadas sus viviendas. No es que ellos fueran lentos, sino que el cauce natural que cruza el sector se “tragó” toda la calle, y el tráfico sobre esos escasos metros se hace casi imposible.
Sin embargo, en invierno, ni los más arriesgados podrán cruzar a la escuela o a sus casas, porque el cauce sigue socavando las calles y la única esperanza, la construcción de una cortina de concreto para controlar el flujo de agua, se aleja porque el proyecto no fue incluido en el millonario paquete de emergencias que será ejecutado sin licitación a petición del alcalde designado por el Consejo Supremo Electoral en Managua, Alexis Argüello.
No obstante, a pesar de que unos 140 millones de córdobas serán ejecutados sin licitación en otros proyectos, la bancada municipal del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) solicitó oficialmente ayer a la Contraloría General de la República (CGR) que audite la ejecución de esos millones por parte de la administración municipal.
La auditoría es “para garantizar el uso, manejo y destino final de los impuestos de los managuas y que el resultado de dicha auditoría sea remitido a todos los miembros del Concejo del municipio de Managua”, indica la solicitud enviada a la CGR y que está firmada por los liberales Róger Mayorga, Leonel Teller, Jimmy Blandón y Sergio Jiménez.
“Nosotros hemos advertido que hay muchos proyectos que no son de urgencia y bien pueden ser ejecutados siguiendo todos los procedimientos de ley, pero aun así, el alcalde Argüello se empeña en que la ejecución sea directa”, indicó Mayorga, jefe de la bancada liberal.
Teller fue más específico e insistió en que “hay una clara violación a la Ley de Contrataciones Municipales (que estipula la exclusión de procedimientos en casos de emergencia), y estamos presentando las pruebas del caso para que la CGR actúe y cuide que los recursos municipales sean bien utilizados”.
La solicitud de los concejales liberales, quienes dieron su voto razonado en contra de la exclusión de procedimientos para los proyectos millonarios, fue recibida por el contralor liberal Lino Hernández. El funcionario de la CGR argumentó que hará circular entre sus colegas la solicitud, para que sea tema de discusión.
LOS OTROS BARRIOSAFECTADOS
En el otro extremo del Walter Ferreti, donde la ejecución del proyecto ya planificado en el Plan de Inversión Anual de la Alcaldía de Managua beneficiaría a unos doce mil habitantes del barrio, se encuentra el barrio Jonathan González.
Los habitantes del Jonathan González, alrededor de seis mil, serían beneficiados con la construcción de obras de drenaje pluvial que reducirían los efectos de las descargas de aguas pluviales de tres diferentes barrios que desembocan directamente en el Jonathan, provocando inundaciones y afectando directamente 180 viviendas y el andén peatonal que el único acceso al sector.
“El alcalde del pueblo (Alexis Argüello) ya nos prometió, y nosotros sabemos que el proyecto va a estar listo a finales de febrero”, insistieron varios pobladores del Jonathan González, miembros de los Consejos del Poder Ciudadano (CPC), ante el concejal conservador Luciano García, quien se dio ayer a la tarea de visitar varios barrios de la capital para informar sobre la exclusión de unos quince proyectos que ameritan ejecución de urgencia, pero que no fueron tomados en cuenta en el paquete de los 55 proyectos que se realizarán sin licitación.
Ante la explicación de García, quien detallaba que Argüello tuvo “lapsus” y priorizó la ejecución de canchas y parques en vez de las obras de mitigación de desastres, uno de los dirigentes de los CPC del barrio desenfundó una arma de fuego y empezó a insultar al concejal liberal.
Lo cierto es que pese a la violenta actitud de los CPC del Jonathan González, la inversión en obras de drenaje en ese barrio tendrá que esperar por mucho más tiempo para su ejecución.
“Lo peor es que ya llevamos muchos años esperando a que nos ayuden. Cada vez que llueve yo tengo que poner una valla de sacos de arena para no ahogarme”, dijo Antonia García, una de las habitantes del Jonathan González, que no pertenece a los CPC.