WASHINGTON .- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, solicitó nuevamente este jueves a los republicanos a apoyar el paquete de reactivación económica de 789.000 millones de dólares, mientras las dos Cámaras se preparan para dar el voto final que autorice su promulgación.
"Es tiempo de que el Congreso actúe, y espero que actúen de manera bipartidaria", dijo Obama en una visita a una planta de maquinaria de construcción del gigante Caterpillar, que acaba de despedir a más de 20.000 personas.
Ningún republicano votó a favor del plan cuando fue inicialmente aprobado en la Cámara de Representantes, y sólo tres lo apoyaron en el Senado, mientras que el presidente deseaba reunir mucho más apoyo fuera de su campo y se involucró en las negociaciones.
Las dos Cámaras del Congreso podrían votar este viernes el plan de reactivación por 789.000 millones de dólares, que luego deberá ser enviado a Obama para su promulgación.
"Estas últimas semanas, hubo muchas discusiones en Washington sobre la forma de administrar esta crisis económica con mucho manejo de dólares y cifras. Pero claro, cuando hablamos de la pérdida de 3,6 millones de empleos desde el comienzo de esta recesión (...) no se trata de cifras, se trata de familias", declaró el mandatario.
Con la primera economía del mundo enfrentando lo que algunos llamaron su peor espiral recesiva desde la Gran Depresión, una negociación ágil pero ardua entre miembros del Senado y de la Cámara de Representantes permitió un acuerdo interpartidario alcanzado el miércoles, que brindaría a Obama una victoria importante este fin de semana.
En el Senado, la mayoría demócrata cuenta ahora con los votos de tres republicanos. Estos votos son indispensables para permitir que los demócratas, que cuentan con 58 bancas, alcancen los 60 votos necesarios para aprobar la ley.
La presidenta de la Cámara, la demócrata Nancy Pelosi, una aliada clave de Obama, dijo esperar que "el texto sea aprobado en la Cámara y en el Senado en uno o dos días" y que Obama pueda firmar la ley antes del límite que el mandatario se había impuesto, el 16 de febrero.