Unos 17 indígenas fueron asesinados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a golpes y machetazos en el sur de Colombia, según organismos de derechos humanos, en el marco de la disputa por un territorio vecino a Ecuador, ahora usado por narcotraficantes aliados con los rebeldes.
La masacre ocurrió hace una semana pero sólo fue conocida ahora, cuando algunos sobrevivientes lograron cruzar la selva para llegar a poblados y hacer la denuncia ante autoridades regionales.
“El 4 de febrero la guerrilla de las FARC retuvo a un grupo de familias indígenas acusándolas de estar colaborando con el Ejército o de no haberles informado sobre su ubicación”, dijo a la AFP el gobernador de Nariño, Antonio Navarro, un ex guerrillero y ahora dirigente del Polo Democrático (izquierda).
“Uno de los jóvenes detenidos escapó y contó que los estaban matando con arma blanca, que los tenían amarrados golpeándolos y que no sabía cuántos muertos había, pero que en ese momento ya eran varios”, agregó Navarro.
Por su parte la oficina en Bogotá del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), en un comunicado señaló haber recibido reportes según los cuales “las víctimas, entre las que se cuentan hombres, mujeres y tres niños, fueron asesinadas la semana pasada en el resguardo Awá de Tortugaña Telembi”.
El Obispo católico de Tumaco, Gustavo Girón, en cuya jurisdicción está ubicado el resguardo indígena, expresó preocupación por la desprotección en que vive la comunidad Awá “que en los últimos cinco años ha estado recibiendo una especie de acoso por parte de los grupos armados”, dijo.
La negativa de los Awá al ingreso de hombres armados en su territorio ha provocado crueles y frecuentes acciones de represalia y el desplazamiento de miles de indígenas, que en ocasiones cruzan la frontera hacia Ecuador.
“Las comunidades habían denunciado reiteradas amenazas de la guerrilla”, señaló a la AFP, Luis Evelio Andrade, dirigente de la Organización Nacional Indígena de Colombia.