El Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, reveló ayer que grupos violentos que dicen ser seguidores suyos amenazaron con quemar una barriada de Caracas si la policía concreta la detención de su líder, Valentín Santana.
“Anoche (sábado) estaban amenazando en el (barrio) 23 de Enero que, si (la policía) iba a detener a alguien, ellos iban a quemar el 23 de Enero; la misma frase que usan (grupos violentos de oposición), porque en el fondo son lo mismo: terroristas, fascistas que no tienen una conducta racional”, sostuvo ayer el mandatario venezolano en una alocución televisada.
“Se tocan la extrema izquierda y la extrema derecha, los extremismos”, alertó Chávez en la inauguración de una obra de agua potable.
Al igual que lo hizo el sábado en otra alocución televisada, Chávez pidió ayer la detención de Santana, líder del grupo oficialista La Piedrita, quien admite que lanzó bombas lacrimógenas contra emisoras de televisión a las que el Gobierno ha acusado de golpistas, así como contra la sede de la Conferencia Episcopal Venezolana.
Además de advertir a La Piedrita, el jefe de Estado nombró también expresamente a la dirigente caraqueña Lina Ron, del partido Unidad Popular Venezolana, a quien en varias oportunidades regañó en público por sus acciones violentas, y a las Fuerzas Bolivarianas de Liberación (FBL), que operan en la frontera con Colombia.
ONCE DETENIDOS POR ATAQUE A SINAGOGA
Por su parte, la Fiscalía venezolana informó ayer de que siete policías y cuatro civiles fueron detenidos por su presunta participación en el asalto y profanación de la principal sinagoga de Caracas el pasado 31 de enero.
Todos “fueron aprehendidos durante allanamientos realizados el sábado y la madrugada de este domingo en distintas zonas de Caracas”, dijo la Fiscalía en un comunicado.
Se trata de una mujer detective del Cuerpo de Investigaciones Penales y Criminalísticas (CICPC), cinco oficiales de la Policía Metropolitana (PM), un subinspector de la Policía de Caracas y cuatro civiles, precisó.
Al menos una docena de encapuchados irrumpieron a la fuerza en la principal sinagoga de Caracas, destrozaron objetos propios del culto judío y realizaron pintas en las paredes con lemas tales como “Israel, malditos” y “Fuera los judíos”.
Tras ése y otros hechos de violencia “ha habido pronunciamientos, incluso de organismos internacionales, que, sin saber cómo va la investigación, sin conocer a profundidad lo ocurrido, sin el mínimo análisis serio y con interés manifiesto han querido atribuir la autoría de estos hechos al Estado venezolano”, criticó Ortega hace dos días.