Puede bajar el precio del combustible y puede bajar el precio del ganado, pero el costo de la carne de res —la más consumida por la ciudadanía— se mantiene igual, o con tendencia al alza.
“Nos habían mantenido los mismos precios de diciembre, pero ayer (viernes) más bien nos vino más cara”, comentó Laura Urbina, carnicera del Mercado Oriental. Así, el lomo y contralomo se venden a 40 córdobas en cualquier puesto de ese mercado.
“Siempre dicen que la comida y los productos suben porque la gasolina sube de precio, pero cuando baja, los productos nunca bajan. A nosotros ayer nos trajeron la libra de corazón a un peso más. Estaba a 21 y ahora está a 22”, explicó Urbina, quien trabaja desde hace 18 años en el mercado más visitado de la capital.
Urbina contó que la mayoría de carniceras trabajan con empresas grandes como la Carnic, Macesa y Novaterra, y que hasta ahora ninguna ha hablado de rebajar los precios de las carnes.
“Más bien lo que están diciendo es que va a subir más, que en Semana Santa va a subir de precio”, comentó Gloria Jarquín, carnicera del Mercado Carlos Roberto Huembes.
Según las vendedoras, la última alza de las carnes fue a finales de noviembre, previo a las fiestas de Navidad. Desde entonces, no ha habido alzas significativas en la carne de res.
“Para esa época casi no hay carne por la sequía, por eso sube el precio”, añadió Jarquín, dejando claro que es un fenómeno que se repite año con año.
CRECE DEMANDA DE “MENUDEO”
Lo que no es habitual es que la gente prefiera los recortes, vísceras y menudencias, cuya libra oscila entre los 20 y 22 córdobas. “La gente se va por los recortes, porque es lo más barato”, afirmó Urbina.
Otra opción para la población es la carne molida. “Es la más accesible para el bolsillo de la gente”, agregó la carnicera y detalló que la molida más barata se cotiza a 20 córdobas. En el Huembes, la molida se encuentra a dos precios: a 20 y a 30. “La de 30 es molida de sesina”, dijo la carnicera del Huembes, Jenny Lanuza.
CERDO TAMBIÉN CARO
“El cerdo también está caro”, detalló Lanuza, cuyo puesto ayer en el Huembes permanecía sin clientela como el resto de la calle.
A pesar de que el combustible ha bajado de precio, y que los ganaderos se están quejando de la baja drástica del precio del ganado, las comerciantes no se explican por qué a ellas los productos les siguen llegando caros.
“Si lo único que ha bajado de precio es el que queso, que pasó de 40 a 36 y 35 córdobas, pero de ahí la leche y todo lo demás está caro. El litro de leche, por ejemplo, está a 17”, explicó Urbina.