La lentitud en la entrega del subsidio en la capital está provocando que el transporte urbano agonice, y como muestra, decenas enteras de unidades de buses no están circulando por falta de recursos para su mantenimiento.
Sólo en la cooperativa Parrales Vallejos, uno de los símbolos del transporte urbano de la capital, unos quince buses están fuera de las calles porque sus dueños alegan que no tienen los recursos económicos para mantener y reparar las unidades. La caótica situación se repite en el resto de las cooperativas de transporte colectivo en Managua, donde en teoría 800 unidades de buses deben brindar atención a unos 800 mil usuarios.
Desde que se empezó con la entrega oficial del subsidio, el Gobierno Central a través del Ministerio de Hacienda y el Instituto Regulador del Transporte Municipal de Managua (Irtramma) han entregado el subsidio de manera trimestral pero a veces con muchos retrasos.
“Lo peor es que cuando el dinero llega, ya los transportistas debemos mucho más. Todo es un círculo perjudicial que repercute hasta en los usuarios de manera directa”, explicó Leonel Orozco, luego de salir de una reunión que ayer sostuvieron cooperativas de transporte y el secretario del Concejo en la capital, el sandinista Enrique Armas.
Aunque Armas evitó, como es su costumbre, brindar declaraciones a los medios de comunicación, los transportistas expusieron su problema y lanzaron la voz de alarma ante la crisis que vive el sector.
“Con todos los problemas de la economía nacional, la falta de entrega del subsidio genera una enorme falta de liquidez en el transporte municipal y eso provoca que recurramos a muchos préstamos. Pero qué sucede, ahora ya ni nos quieren prestar dinero porque el sector está muy endeudado”, explicó el transportista Ramón Cruz.
Desde el 2005, el Gobierno destina en el presupuesto municipal una partida especial para que los usuarios del transporte urbano en la capital paguen 2.50 córdobas en vez de los 3.37 córdobas que en la realidad cuesta la tarifa.
Se supone que el Gobierno debería entregar un subsidio para cubrir la brecha que existe entre la tarifa subsidiada y la tarifa real, es decir que debería entregar 0.87 centavos de córdoba por cada pasajero. Sin embargo, a la fecha, el Estado entrega 0.65 córdobas por pasajero.
Se conoce que el Irtramma maneja datos diferentes a los presentados por los transportistas; no obstante, pese a las múltiples solicitudes, nunca los ha hecho públicos. En este año, el Estado contempla la entrega de 150 millones de córdobas como subsidio a los usuarios.