Las rachas de viento de hasta sesenta kilómetros por hora en diferentes partes del país provocaron algunos estragos en el Norte y el Pacífico de Nicaragua, además de bajar las temperaturas.
Los fuertes vientos de ayer —que se espera continúen hoy— botaron árboles, rótulos, postes de tendido eléctrico y telefonía; hicieron volar láminas de zinc; provocaron incendios; causaron pánico en el Lago Cocibolca y provocaron apagones, informó la Defensa Civil.
Según el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), los vientos se mantuvieron ayer entre los 45 y 55 kilómetros por hora, con rachas de hasta 60 kilómetros por hora.
Las rachas más fuertes se presentaron en los municipios de San Carlos, Río San Juan; Puerto Cabezas, RAAN; Nandaime, Granada; Masatepe, Masaya, y Managua, informó Salvadora Martínez, meteoróloga del Ineter.
El fenómeno se debe a altas presiones en la atmósfera. Martínez explicó que una masa de aire pesada bajó hasta Centroamérica, y ahora está generando los vientos más fuertes sobre Nicaragua. Esto provocó en parte las frías madrugadas.
La energía que el sol depositó durante el día en la superficie no encontró obstáculos para rebotar hacia el espacio por las noches, ya que los fuertes vientos despejaron de nubes el cielo.
Fue como si el calor del sol hubiera abandonado rápidamente la Tierra y no afectara mucho las madrugadas.
El Ineter recomendó no transitar el Cocibolca. Las embarcaciones pequeñas podrían correr peligro en alta mar por la velocidad de los vientos y el tamaño de las olas, sobre todo las embarcaciones pequeñas, ya que las olas podrían elevarse entre 1.5 y 2.5 metros.
Sobre el transporte aéreo, el Ineter informó que podría haber turbulencias cuando las naves despeguen y aterricen. Recomendó no quemar basura.
La telefonía también sufrió por los vientos. En algunas zonas los usuarios experimentaron contratiempos a lo largo del día. En Managua un rótulo y varias mantas se desprendieron por la velocidad de los vientos.
300 MIL USUARIOS DE FENOSA AFECTADOS
La empresa distribuidora de energía Unión Fenosa reportó que el 50 por ciento de sus usuarios (unos 300 mil de abonados) resultaron afectados ayer y la gran mayoría no tuvo energía eléctrica por periodos comprendidos entre los 20 minutos y las cuatro horas.
Jorge Katín, gerente de Comunicaciones de Unión Fenosa, explicó que todavía en horas de la noche de ayer estaban unos 26 mil clientes sin energía, ya que las cuadrillas de la empresa estaban haciendo los trabajos respectivos para restablecer el servicio energético.
“Entre las zonas que todavía no tienen energía están casi todo el departamento Río San Juan, municipios de Boaco, en la Isla de Ometepe, la parte sur del país; Rivas y Carazo y el Occidente. La empresa ha desplazado 80 cuadrillas para atender las emergencias que han provocado los fuertes vientos, que han derribado 26 postes del tendido y varios kilómetros de la red de distribución que aún no hemos podido contabilizar con exactitud”, indicó.
Katín señaló que en la capital hubo cortes breves de energía, pero las fallas ya están superadas.
“La mayoría de los daños son porque ramas o árboles han caído sobre la red de tendido eléctrico. Han disparado los bancos de transformadores y roto las líneas de transmisión. Estamos hablando que por lo menos 45 circuitos, de los más de 100 circuitos de la empresa, sufrieron afectaciones. A la Ometepe no se ha podido llegar porque está prohibida la navegación y se trabaja sólo con una cuadrilla”, destacó.
La Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Enatrel) informó mediante una nota de prensa que los vientos dañaron parte del sistema de transmisión del país.
La línea Masatepe-Diriamba salió del sistema a las nueve de la mañana de ayer, cuando las ramas de un árbol hicieron contacto con la misma, afectando las subestaciones eléctricas Diriamba y San Rafael del Sur, e interrumpiendo el servicio de energía a los habitantes de Diriamba, San Rafael del Sur, Masachapa y sectores aledaños. Sin embargo, el fluido eléctrico se normalizó al mediodía.
Un segundo incidente ocurrió cuando los vientos derribaron uno de los postes que sostiene la Línea Acoyapa-San Miguelito, interrumpiendo el servicio de energía a la población de San Miguelito.
Asimismo, salió del sistema la Línea de Interconexión con Costa Rica, sin causar afectaciones mayores, ya que la misma entró en funcionamiento en horas de la tarde.
PESCADORES DESAPARECIDOS EN JIQUILILLO
Cinco pescadores originarios del balneario de Jiquilillo fueron reportados como desaparecidos por el capitán de navío Juan Francisco Gutiérrez, jefe del Distrito Naval del Pacífico.
Se reportan al menos tres viviendas quemadas e igual número con el techo derribado; tolvaneras a lo largo de la cordillera volcánica y en el municipio de El Viejo se vinieron abajo, así como árboles y postes de tendido eléctrico. Se reportaron quemas forestales.
Los pescadores desaparecidos hasta la tarde de ayer son el capitán José Tomás Escalante, de 37 años; Félix Tomas Rivera, de 19 años; los hermanos Mario, de 24, Miguel, 22, y Sergio Rivera, de 28 años, quienes zarparon a faenar la tarde del martes.
Por otra parte, las llamas devoraron la tarde del miércoles la casa-restaurante Rozery, de Albertina Izquierdo Mata, en el sector Los Zorros, una comarca ubicada entre Jiquilillo y la Bocana de Padre Ramos.
Supuestamente un camión conducido por Michael José Paredes arrasó con los cables, éstos provocaron chispas y el incendio al techo inicial de palma.
La Policía reporta también que sucumbió el techo de dos humildes viviendas en la comarca La Grecia y una tercera en la zona fronteriza de San Pedro de Potrero Grande.
En el sector sur de El Viejo hubo el mediodía de ayer un incendio forestal en la comarca La Tejana, con dos viviendas quemadas y 40 pobladores evacuados por afectaciones de humo.
TENSIÓN EN EL COCIBOLCA
A las 7:30 a.m. de ayer, los pasajeros del Ferry 3, propiedad del empresario Milton Arcia Marín, vivieron momentos de tensión cuando no pudieron atracar en el muelle de San Jorge.
Al momento en que los marinos de dicho barco procedían a colocar los mecates que sirven para sujetar la embarcación “éste se enredó en la propela y apagó el motor, se cortó el mecate y el barco no pudo anclar”, detalló Arcia Marín.
El Ferry 3, que salió a las seis de la mañana del puerto de Moyogalpa, traía consigo a 99 pasajeros. En el ferry también venía un camión cargado con plátanos, otros dos vehículos pequeños y un microbús al que se le quebró el vidrio.
Desde las 8:00 a.m. de ayer se prohibieron las salidas de embarcaciones tanto de Ometepe como de San Jorge, lo que ocasionó que más de 300 personas en cada puerto, entre turistas nacionales y extranjeros, no pudieran llegar a sus destinos.
SIN AGUA Y SIN LUZ EN ZONAS DE ESTELÍ
En Estelí, al menos cinco viviendas en el municipio de San Juan de Limay resultaron afectadas. Las autoridades municipales de esa zona indicaron que no tienen aún el informe sobre los daños, pero extraoficialmente se conoció que tres viviendas ubicadas en las comunidades El Calero, El Palmar y La Grecia se destruyeron totalmente.
San Juan de Limay se encuentra sin agua y sin luz desde hace más de 24 horas. Unas 10 mil personas son las afectadas. El ingeniero Raúl Medina, gerente regional de Enacal en Las Segovias, informó que los vientos huracanados que están afectando esta zona desde el domingo provocaron desperfectos en las líneas eléctrica de los pozos de agua potable.
Al menos cuatro pozos están fuera de servicio, dejando sin el vital líquido a toda la zona central y oriental de la ciudad de Estelí.
EN MATAGALPA TAMBIÉN
Los bomberos de esta ciudad tuvieron ayer un día agitado. Atendieron emergencias ocasionadas por la caída de cables de energía eléctrica, del tendido telefónico, caída de árboles e incendios forestales.
Los incendios fueron en el lugar conocido como Lomas de San Francisco, al este de la ciudad, y en Las Tejas. El percance más relevante ocurrió cuando a una mujer, identificada como Érica Tinoco Herrera, de 26 años, sufrió un accidente luego que le cayeran las ramas de un árbol de Guanacaste, en Pancasán.
La caída de cables estuvo afectando el servicio de energía eléctrica en diferentes puntos y horarios y hay una casa en La Cartuja que fue afectada por la caída de un árbol.
(Con la colaboración de Saúl Martínez, Ramón Villarreal, Roberto Mora, Lucía Vargas y Luis Eduardo Martínez).