Ni el sol ni la distancia de 5 kilómetros entre Monte Tabor y el cementerio de Nejapa fueron obstáculos para que la tarde de ayer, centenares de amistades, vecinos y familiares acompañaran a pie, durante dos horas, la marcha fúnebre de las hermanas Rina y María Teresa Espinosa Reyes, quienes perdieron la vida trágicamente el martes.
Las jóvenes fallecieron al ser atropelladas, justo cuando estaban en la parada de buses para trasladarse hacia sus trabajos en esta capital.
Además de la romería, les acompañaba una caravana de vehículos que llegaron desde diferentes lugares e iglesias cristianas. También estuvieron presentes trabajadores de Alke de Nicaragua y de Casa Pellas Norte.
La marcha era encabezada por dos carros fúnebres. En cada uno de ellos había un fino ataúd color verde bajo, colmado de arreglos florales.
Ambos vehículos eran custodiados por muchas personas jóvenes que no dejaban de sollozar recordando a sus líderes.
LAS DESPIDEN CON MÚSICA
A la entrada del cementerio, los féretros fueron acompañados por el mariachi cristiano Fuente de Vida. Las hermanas fueron sepultadas a las 5:00 p.m., ante la mirada y el llanto de la mayoría de sus amistades, principalmente de sus familiares que contemplaban con cariño el rostro de cada una de ellas. Rina fue sepultada de traje y velo blanco.
La comisionada Concepción Torres, segunda jefa del Distrito Tres de Policía, indicó ayer que Jessica Farfav, conductora del vehículo que provocó la tragedia, permanece ingresada con custodia en el Hospital Lenín Fonseca y que en la declaración que le tomaron ayer no aportó muchos elementos porque está afectada emocionalmente, por lo que esperarán la valoración del forense.
Manuel Urbina Lara, en representación de la norteamericana Farfav, dijo que ella está traumatizada por la tragedia y debido a eso no ha coordinado ideas para brindar su declaración, además de tener deficiencia visual.
“Ella pide perdón a la familia doliente, pide perdón a la sociedad nicaragüense. Vino al país hace tiempo a ayudar y no a hacer daño”, dijo el abogado.
Agregó que tiene años de trabajar en el país colaborando con una ONG que ayuda a niños de La Chureca, enseñándoles a leer, a escribir y hacer artesanías que venden en Estados Unidos.