El embajador de Estados Unidos Robert Callahan descartó este miércoles autorizar el retorno a a ese país de Marisela Vallejos deportada semanas atrás y cuyos hijos quedaron en Miami, y le recomendó traerse a los dos menores para evitar la separación de la familia.
"Es una cosa muy penosa, nosotros no queremos que las familias sean separadas obviamente, pero los hijos de ella pueden regresar a Nicaragua", afirmó el diplomático, tras presidir un acto en un colegio de la capital. Señaló que "desgraciadamente" Marisela Vallejos de Soza, que fue deportada el 28 de enero, vivió en Estados Unidos de manera ilegal por más de dos años, rechazando implícitamente la versión de la afectada que dijo haber llegado hacía 12 años.
Callahan afirmó que su gobierno necesita que la inmigración sea "legal y ordenada", porque la "inmigración masiva tiene consecuencias no solamente para la economía de Estados Unidos, sino también para la seguridad" del país.
Vallejos, de 32 años, fue capturada en diciembre en Miami (Florida, sureste) por el Servicio de Inmigración y Aduanas cuando regresaba de dejar a sus hijos en la escuela y estuvo en un centro de reclusión hasta que fue deportada.
Se estima que mas de millón de nicaragüenses han emigrado en las últimas dos décadas, principalmente a Estados Unidos y Costa Rica, debido la pobreza y los pasados conflictos armados en el país.