El presidente de la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto de la Asamblea Nacional, el sandinista Wálmaro Gutiérrez, expresó ayer su confianza en que el Gobierno de Daniel Ortega logrará reactivar la cooperación líquida que la Unión Europea mantiene congelada, tras conocerse las denuncias de fraude en las elecciones de noviembre pasado.
Pero Gutiérrez, representante del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), agregó que el oficialismo mantendrá su postura de que la ayuda no debe estar sujeta a ningún condicionamiento.
El vicepresidente de la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto, el liberal Freddy Torres, sostuvo que Gutiérrez y el Gobierno están pidiendo a la Unión Europea “una carta al Niño Dios, y no tendrán eco”.
La Unión Europea congeló cerca de cien millones de dólares que estaban destinados al apoyo presupuestario, luego que la oposición denunciara como fraudulentas las elecciones municipales de 2008.
CABILDEANDO CON LOS “COLONIALISTAS”
Ayer, Gutiérrez sostuvo un encuentro con Bruno Kervim, consultor de cooperación externa de la Unión Europea, el principal cooperante para el presupuesto nicaragüense y que el presdiente Daniel Ortega ha llamado en reiteradas ocasiones “colonialistas”.
“Le transmitimos nuestra preocupación por la suspensión de carácter temporal de la ayuda líquida, que aunque no es de un monto enorme, sí tiene algún impacto y les planteamos la importancia de que esta cooperación continúe fluida, para apoyar el combate a la pobreza que estamos desarrollando”, dijo Gutiérrez tras la reunión.
Kervim no ofreció declaraciones a los medios de prensa.
Gutiérrez explicó que Nicaragua recibe, anualmente, seiscientos millones de cooperación internacional, de los cuales poco más de cien millones son de ayuda presupuestaria y están congelados en la actualidad.
“Nosotros siempre hemos sostenido que agradecemos la cooperación internacional, venga de donde venga, sin embargo nosotros lamentamos cualquier tipo de cooperación que venga atada a cuestionamientos o a condiciones de carácter político, especialmente en problemas de carácter político que solamente los nicaragüenses tenemos el deber y la responsabilidad de abordarlos y resolverlos”, señaló Gutiérrez.
Pero las denuncias de los liberales, sobre el fraude electoral, no han tenido eco ni en el FSLN ni en el Poder Electoral.
La Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) propuso la semana pasada una “salida política” a las denuncias, para que Nicaragua recupere la cooperación líquida de la Unión Europea y Estados Unidos no cancele por completo la Cuenta Reto del Milenio, que ronda los 175 millones de dólares.
Gutiérrez aseguró que el Gobierno presentará tres argumento “sólidos” a los cooperantes, para que desembolsen la ayuda.
“Primero, es necesario que el pueblo nicaragüense mantenga el respaldo de la comunidad internacional en el combate a la pobreza y generación de riqueza. Segundo es que no podemos hablar de reducir el impacto en la crisis económica, si no tenemos la cooperación ininterrumpida del bloque de ayuda internacional, y tercero, es que en el caso particular de los problemas de política doméstica, estamos seguros que ellos comprenderán que es a los nicaragüenses a quienes nos corresponde abordar y resolver”, dijo Gutiérrez.
Pero Torres calificó como irreal la posición del FSLN.
“Ese tipo de petición es como una carta al Niño Dios. La posición de Gutiérrez no tendrá eco. Y además, la Unión Europea no pone condiciones onerosas, ni que nadie se ponga de rodillas, sólo pide respeto a la democracia y los derechos humanos”, señaló Torres.