Mientras la Policía busca mayor efectividad operativa para evitar que el recorte presupuestario impacte negativamente en la seguridad del país, el ex jefe de esa institución, primer comisionado en retiro Fernando Caldera, sorprendió ayer con su aseveración: “No es cierto que Nicaragua es el país más seguro de Centroamérica”.
Caldera se basa en que Panamá y Belice, que también integran el istmo, tienen un menor comportamiento delictivo.
“Yo sí creo que Nicaragua es más segura que Costa Rica y que los países del norte, Honduras, Guatemala y El Salvador”, sostuvo Caldera, durante un foro promovido ayer por el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP).
Pero la directora de la Policía, primera comisionada Aminta Granera, cree que “seguimos siendo más seguros”, pese a que reconoce que durante el año recién pasado hubo un incremento en el promedio delictivo respecto al registrado en años anteriores.
Granera sostiene que la crisis económica internacional sirve como “elemento externo que hace un caldo de cultivo para que se incremente la actividad delictiva”. Es debido a ello que con el recorte presupuestario se deberán hacer mayores esfuerzos para frenar el incremento de la actividad delictiva. “No pretendemos reducirla, pero sí desacelerarla, frenar el aceleramiento que ha venido dando la actividad delictiva en el último año”, expresó la jefa policial.
Granera aseguró que tras el recorte de 69 millones de córdobas en el presupuesto de la institución, trabajan en planes concretos.
La jefatura policial lleva tres días en sesión permanente “viendo con lupa” la asignación de los recursos.
“Vamos a tener un control exhaustivo de cada centavo, de cada córdoba que se gaste en la Policía a fin de orientar los recursos que tenemos a aquellas actividades operativas para mantener la seguridad”, indicó Granera.
IMPORTANTE ALERTAR
Durante el foro promovido por el IEEPP, al cual asistió Caldera, al igual que otros ex jefes policiales, donde se abordó el tema Situación y Desafíos Institucionales de la Policía Nacional, éste estimó que “hay que alertar a la población, a la ciudadanía, al Gobierno de turno y a la sociedad en general de los riesgos que hay porque pasar diciendo somos los mejores, estamos en el mejor país, como Policía, no lo veo sano”.
No obstante, Caldera aclaró que esto no significa que para él la Policía haya perdido credibilidad, pues con relación a la actuación sostenida el año pasado para sofocar la violencia postelectoral, considera que la institución actuó con prudencia.
Mencionó el incremento del delito registrado en el país en los últimos 26 años, al pasar de 8,523 ilícitos en 1983, a casi 150 mil delitos con los que probablemente cerró el año pasado, dado que entre enero y noviembre se conocía de la ocurrencia de 141 mil 451 delitos.
Según Caldera Nicaragua ha experimentado “un crecimiento demasiado acelerado (del delito)”, tomando en cuenta que representa aproximadamente 19 veces más en relación con la ocurrencia en 1983. Sobre todo porque el crecimiento de la población no es igual, pues pasó de 3.5 millones de habitantes a 5.5 millones de personas actualmente. Tampoco la Policía ha crecido conforme a la demanda.
Caldera destaca que el año pasado se registraron 13 asaltos contra instituciones financieras y nueve contra casas de envío de remesas familiares. Sin embargo, Granera consideró que estos hechos demostraron la capacidad de reacción que tiene la institución, producto del trabajo preventivo y de inteligencia, al esclarecer 14 asaltos a microfinancieras, que han dejado más de 22 detenidos.
Roberto Orozco, analista del IEEPP, dijo que se debe fortalecer las capacidades institucionales de la Policía, pues está calculada una tasa anual del crecimiento del delito en Nicaragua en un 15 por ciento a partir del 2000.
Orozco estima que para que la Policía recobre la capacidad institucional y operativa se requiere un verdadero apoyo de liderazgo civil. “No un apoyo interesado de apoyo si me das fidelidad política, (sino) es un apoyo desinteresado, verdadero y decidido de liderazgo civil, el cual debe estar consciente de que invertir en seguridad ciudadana en este preciso instante evitará la situación de ingobernabilidad que en otros países ha generado el crecimiento de la delincuencia común”, apuntó.
Después de varios días sin aparecer en público, Granera presidió la entrega de mochilas escolares a hijos de funcionarios del Ministerio de Gobernación.