En tiempo récord, fuerzas combinadas de la Policía capturaron a los supuestos asaltantes del Ciber Turbo, que además hirieron de bala al copropietario Hubert Silva Carcache, de 35 años, manager del equipo Los Tiburones del Granada.
Aún no se determina el monto de lo robado y se desconoce si los asaltantes sólo se llevaron dinero en efectivo.
El local afectado está ubicado de los semáforos del Seminario media cuadra arriba, a mano derecha, en Linda Vista, Managua.
Según varios trabajadores del local, todo ocurrió como a las 4:00 p.m., cuando un muchacho joven, armado, entró violentamente al local hasta el fondo, directo donde una de las cajeras.
Un hijo del manager que estaba en el lugar salió y se pasó al local contiguo, Deporte Silva, propiedad del manager, e informó que estaban asaltando el negocio.
Varios trabajadores de la tienda se armaron de bates nuevos y se dirigieron al ciber.
En las afueras del local ya estaba otro joven armado. En ese instante el otro había entrado, salía disparando y algunos trabajadores agredieron a batazos en la cabeza al que cubría la retirada.
CAYÓ Y DISPARÓ
El asaltante que salía del lugar se enredó en su compañero de afuera y cayó al suelo, tomó el arma y disparó, presuntamente impactando en el abdomen a Silva.
Los ladrones, que según los testigos son personas jóvenes, huyeron hacia el Oeste por los semáforos, donde los esperaba un carro gris, tipo taxi, cuyo número de placas supuestamente es M01-215.
Los trabajadores de ambos locales lamentaron que otro trabajador estaba armado, pero no disparó contra los delincuentes a pesar de que los tuvieron cerca, y que un policía que estaba en la esquina tampoco actuó.
EN SALA DE OPERACIONES
Fuentes médicas del servicio de emergencia del hospital indicaron que al paciente inmediatamente le tomaron radiografías y no tenía fractura.
El impacto de bala fue en el pliegue derecho de la pierna y se le realizó una exploración quirúrgica en abdomen a las 6:30 p.m. Al cierre de esta edición estaba en sala de operaciones.
Bayardo Flores, conductor de Silva, dijo que uno “uno de los ladrones iba ensangrentado, bien golpeado”.