Plástico de colores, cáscaras de naranjas, de bananos, zapatos rotos y otras toneladas de desechos orgánicos e inorgánicos regadas en las calles y atiborradas en los cauces indican que el Alcalde de Managua, Alexis Argüello, empieza con el pie izquierdo en su gestión para cumplir con su promesa política de campaña: “Acabar con el eterno problema de la basura en Managua”.
Aunque eso fue lo que prometió literalmente Argüello en varios de sus recorridos de campaña política, el ahora Alcalde capitalino nombró al director de limpieza municipal sin ninguna prisa y con una semana de retraso.
Argüello llegó a la municipalidad el viernes 16 de enero, pero fue hasta el 23 de enero pasado que nombró a Marlon Moncada, quien ocupará el puesto que dejó vacante Ulrich Schliz.
El nombramiento de Moncada, y de otros nuevos funcionarios municipales, sufrió retrasos porque los puestos estaban siendo “consultados” con los asesores de su partido, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), según dijo públicamente el propio Alcalde.
Mientras Moncada se “acomoda” en el puesto, la basura sigue apoderándose de Managua.
Los últimos informes municipales indicaban que la comuna estaba recolectando cerca de mil 800 toneladas diarias de basura, cantidad que apenas equivale al sesenta por ciento del total de los desechos generados en la municipalidad.
QUIEREN MÁS RECURSOS
En este año, la Alcaldía de Managua destinará más de sesenta millones de córdobas en el área de limpieza pública.
Sin embargo, Argüello ya dijo a mediados de esta semana que solicitará una partida presupuestaria especial al Concejo Municipal para limpiar toda la ciudad.
“Ya pedí que me entreguen un presupuesto de cuánto costará limpiar toda Managua, para luego pedir una partida especial al Concejo (Municipal) y así mejorar el aspecto de la ciudad”, dijo Argüello, luego de firmar un convenio de cooperación con la dirección ejecutiva del Fondo de Inversión Social de Emergencias (FISE).
La nueva Administración municipal también está desarrollando una nueva estrategia para que los más de sesenta camiones de limpieza pública y los quinientos recolectores municipales pasen a trabajar directamente en las cinco delegaciones distritales de la capital.
“No importa cómo se van a distribuir, lo que nos interesa es que limpien la basura”, dijo María López Hernández, habitante del sector cercano a la Alcaldía de Managua, donde los cauces que cruzan el área están llenos de basura.