Dos niños, menores de 2 años de edad, que sufrieron quemaduras con líquidos, se encuentran graves en la Sala de Cuidados Intensivos del Hospital Fernando Vélez Paiz.
Los pequeños fueron ingresados esta semana, procedentes de diferentes zonas de la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN).
La doctora Thelma Vanegas, jefa de esa sala en dicho hospital, manifestó que Kewin Ruiz Zamora, de 2 años y medio, fue ingresado la noche del jueves.
DE SEGUNDO GRADO
La doctora expresó que Ruiz presenta quemaduras de segundo grado en un 25 por ciento de su cuerpecito, las que fueron producidas con agua caliente.
La parte más afectada son los glúteos, piernas, brazos y tórax, y ayer fue llevado a la sala de operaciones, para efectuarle un lavado quirúrgico.
Fidelina Zamora, quien no habla español, indicó con ayuda de una familiar, que su niño se le quemó el 19 de enero en la cocina, al rozar la estufa donde había una porra con agua caliente.
Indicó que con apoyo de la familia costeó los gastos de traslado del pequeño y antes discutió con los médicos del hospital de allá, porque no se lo daban y la responsabilizaron de lo que a él pudiera pasarle.
“Lo tuvieron 4 días y nada le hicieron, y ya lo traje infectado”, dijo la madre.
UNA BEBÉ DE CINCO MESES
En la misma sala, desde hace días, está ingresada Yacarelly Martínez Hernández, de 5 meses de nacida, y según la doctora Vanegas, tiene 22 por ciento de quemaduras, la mayor afectación es en la carita.
La menor tiene ventilación artificial y recibe lavados quirúrgicos y antibióticos.
Fidelina Suárez, de 35 años, madre de la pequeña, sollozando manifestó que debido a la pobreza en que vive con su marido y sus tres niñas, habita en una champa en Rosita, RAAN, y cocina en el suelo.
“Mi hija de 6 años, chineaba a Yacarelly, al salir de la champa se enredó y cayó, la niña cayó en la porra de frijoles que estaba hirviendo”, dijo la afectada.
La doctora Martha Valladares, jefa de la Sala de Quemados del Hospital mencionado recomendó que no se permita a ningún niño entrar a la cocina cuando se preparan los alimentos. Tampoco los adultos deben cocinar sosteniendo a menores en los brazos.