Cercenar el presupuesto del Ministerio de Salud (Minsa) del 2009 podría ser catastrófico, porque si lo hacen de forma discriminada, sin proteger las áreas sensibles, existe la posibilidad de menor inversión en infraestructura, equipos, medicinas entre otros.
Claudia García, coordinadora de Programa del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP), indicó que Nicaragua está rezagada al destinar para gastos en salud un 4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), cuando el promedio de América Latina es del 6 por ciento, y ahora con menos dinero para el sector salud los pobladores estarían resintiendo aún más las carencias existentes.
El presupuesto para este año del Minsa estaba fijado en 5 mil 525 millones de córdobas, 951 millones más en comparación al presupuesto del año pasado. Pero con el anuncio de recorte al Presupuesto General de la República en 1,312 millones de córdobas, al Minsa le van a cercenar 254 millones. Hay que aclarar que las dificultades comenzaron desde que se incrementó el gasto corriente y no de capital.
APLICAR TIJERA CON CUIDADO
Para el 2009 el gasto corriente está programado en 4 mil 816 millones de córdobas y 688 millones para gastos de capital, un margen bastante significativo. Razón por la cual García es de la idea de que si reducen el presupuesto del Minsa, “la tajada” debe salir en su mayoría de los gastos corrientes, relacionados a la parte “burocrática” de la institución.
Los gastos por telefonía celular, viajes y viáticos al extranjero —e inclusive los del interior del país—, consultorías, uso de vehículos y hasta alquiler de equipos como fotocopiadoras caben dentro de lo que García llama parte burocrática del ministerio.
Como ejemplo mencionó que para el pago de telefonía celular se destinó un monto de 2 millones 571 córdobas, para consultorías o asesoramientos técnicos más de 45 millones de córdobas y lo relacionado con los pasajes al exterior supera el millón.
“Lo más indicado es que no se redujera el presupuesto del Minsa, pero en caso de reducirse debe ser del gasto corriente, de actividades centrales, de la parte burocrática, porque si vas a reducir costos no vas a hacerlo, por ejemplo, de lo que se entrega a los hospitales o centros de salud”, explicó la coordinadora de Programa del IEEPP.
Si el año pasado el propio presidente Daniel Ortega afirmó que no había medicinas para toda la población, pues era mucha “la gente que se va con una parte del medicamento y la otra parte en la receta”, todo hace indicar que con un nuevo recorte presupuestario para este año, el panorama podría volverse más oscuro, de no tomarse las medidas adecuadas.
Otro de los datos que demuestran el atraso en salud es que el gasto por persona en el país es de 47 dólares, mientras que el promedio en América Latina es de más de 100 dólares.
HABRÁ IMPACTO
Para la directora del Centro de Información y Servicios de Asesoría en Salud (CISAS), Ana Quirós, cualquier recorte al presupuesto del Minsa representará un impacto negativo, sobre todo cuando algunas medidas implementadas conllevan a crear dependencia de la población.
A manera de ejemplo dijo que el ministerio ha hecho dependiente de las fumigaciones a los ciudadanos, en vez de promover con fuerza las labores de limpieza. Esto, agregó Quirós, aumenta los costos y le quita responsabilidad a la población en general.
Recordó que el presupuesto para el sector Salud es deficitario y con este nuevo recorte la situación —contrario a lo que han expresado las autoridades— podría empeorar.
“Hay cosas que el Gobierno debería de estar modificando y más bien las usa como políticas. La promoción de la vacunación sistemática en todas las unidades del país hay que hacerla en vez de grandes movilizaciones concentradas en pocos días como las jornadas populares de vacunación”, indicó la directora de CISAS.
Quirós mencionó que el Minsa debe ser cuidadoso en no tocar áreas sensibles, pues al final el único perdedor sería el pueblo.
Sobre este tema, el titular del Minsa, doctor Guillermo González, no quiso pronunciarse a pesar de presidir una actividad donde se invitó a todos los medios de comunicación de la capital.