Los trabajadores de la Alcaldía de Granada aceptaron regresar a sus puestos, tras recibir sus salarios con dos meses de retraso.
Las calles sucias de la Gran Sultana en las últimas semanas eran el reflejo de la inactividad en la comuna granadina, por una huelga de brazos caídos que realizaron sus trabajadores para presionar por sus salarios.
El alcalde Eulogio Mejía Marenco, que estrenó su cargo apenas la semana pasada, aseguró haber conseguido esta semana los últimos 2.17 millones de córdobas para estar al día con el pago de sus empleados, que no recibían sueldo desde diciembre del año pasado.
En teoría, se trata de un problema que debería estar resuelto, sin embargo, los sindicatos ahora exigen un aumento del 20 por ciento, según el Alcalde, una cantidad que desestabilizaría a la comuna y la pondría prácticamente en banca rota.
CUENTAS NO SALEN
Esto se debe a que la Alcaldía recauda anualmente unos 40 millones de córdobas, pero de ahí tiene que salir el salario de más de 400 trabajadores de la institución, cuyo monto suma aproximadamente 17 millones de córdobas.
Mejía Marenco aseguró que el problema no lo acarrea tanto el salario como el convenio colectivo, ya que éste le cuesta 19 millones de córdobas al año a la población granadina.
De esta manera, la Alcaldía de Granada debe pagarles 36 millones de córdobas a sus empleados cada año, dejando únicamente cuatro millones de córdobas para el resto de su funcionamiento.
“Cuatro millones se van prácticamente en 15 días, si le otorgamos el 20 por ciento que los sindicatos piden nos van a llevar a una quiebra técnica, no la vamos a declarar, pero va a ser como una quiebra técnica”, comentó el Alcalde.
En esto coincidió con su antecesora en el cargo, Rosalía Castrillo, quien aseguró la semana pasada que el sistema de operación de la alcaldía granadina, con un convenio colectivo “oneroso”, no permite avanzar en el mejoramiento de la ciudad.
Según la Ley de Municipios, la Alcaldía de Granada está entre las que deben destinar el 70 por ciento de sus ingresos a gastos administrativos y el 30 por ciento a la inversión local.
No obstante, aparentemente el convenio colectivo ni siquiera deja margen económico para que la Alcaldía opere, pues la papelería, muebles y otros aparatos que estrenará en los próximos días llegarán gracias a una donación, confirmó Mejía Marenco. Esta será la vía más probable para que haya desarrollo en Granada.