El nuevo Presidente de EE.UU., Barack Obama, desarrolló ayer una frenética actividad en su primer día de trabajo, en el que firmó varias órdenes sobre la ética de su Gobierno, prometió implicarse en Oriente Medio y se reunió con su equipo económico y los mandos militares.
“La transparencia y el Estado de Derecho serán la base de mi Presidencia”, dijo el gobernante en una ceremonia de firma de varias órdenes ejecutivas, entre ellas la congelación de los salarios de un centenar de funcionarios de la Casa Blanca que cobran más de 100,000 dólares.
En momentos en los que el país atraviesa una dura crisis económica, “las familias se están apretando el cinturón y lo mismo debe hacer Washington”, indicó.
Obama también suscribió una medida para fomentar la transparencia del Gobierno, que exigirá que todos los organismos gubernamentales vean las peticiones de información que se les presenten bajo la Ley de Libertad de Información.
Obama firmó, además, una orden ejecutiva que establece rígidos límites a los cabilderos, aquellos que representan los intereses de grupos de presión o de empresas ante las entidades políticas.
A partir de ahora, los cabilderos no podrán ocupar puestos del Gobierno relacionados con áreas que ellos hayan representado durante los últimos dos años.
Tras ocupar un cargo en la Administración, no podrán formar parte de un grupo de presión hasta que Obama haya dejado la Presidencia, ni podrán intentar ejercer influencia sobre sus ex colegas durante dos años.
Los cabilderos en ejercicio no podrán, por su parte, hacer regalos a los funcionarios públicos.
Estas órdenes ejecutivas no suponen, sin embargo, la primera medida de Obama, que ya el martes por la noche pidió a los jueces en Guantánamo la suspensión de los juicios durante 120 días contra los sospechosos de terrorismo retenidos en esa prisión.
La Casa Blanca también congeló, a la espera de revisarlas, las medidas aprobadas a última hora por el presidente anterior, George W. Bush.
Obama, que la noche previa había asistido a diez bailes en honor a su investidura, comenzó hoy su jornada de trabajo a una hora relativamente tardía y entró en el Despacho Oval a las 8:35 (07:35 en Nicaragua).
Tras leer la carta personal que, como es tradición, le había dejado su predecesor, Obama telefoneó al Primer Ministro israelí, Ehud Olmert, y al Presidente palestino, Mahmud Abás, para anunciarles que ejercerá un papel activo en la búsqueda de la paz en Oriente Medio.