Un trabajo de inteligencia policial, que dio inicio desde el pasado mes de noviembre, tuvo como resultado la captura de un ciudadano de nacionalidad italiana y una nicaragüense.
Ambos son acusados por el Ministerio Público en el Juzgado de Distrito Penal de Audiencias de Rivas, por el delito de trata de personas.
Los presuntos autores de cometer este delito son el italiano Bruno Donati, de 61 años, y la rivense, originaria de Apompoá, Potosí, Josefina del Carmen Dávila González, de 41 años.
El italiano Donati fue detenido el pasado viernes en la frontera de Peñas Blancas, cuando llegaba a recoger personalmente a una joven de 19 años, de iniciales A.G.V., y a una menor de 16 años, de iniciales G.F.H.M., las cuales según las investigaciones policiales, las llevaría a Playas del Coco, Guanacaste, Costa Rica, donde serían prostituidas al servicio de extranjeros de nacionalidad europea y norteamericana, detalló la jefa de la Comisaría de la Mujer de la Policía de Rivas, capitán Carla Moya.
TRABAJO POLICIALDESDE NOVIEMBRE
Las investigaciones policiales dieron inicio en noviembre, cuando la inteligencia policial y la Comisaría de la Mujer tuvieron conocimiento que Dávila González ofrecía un trabajo en Costa Rica a las víctimas, donde ganarían doscientos dólares americanos por semana, aunque según la capitán Moya, Dávila siempre les aclaraba que en Costa Rica el trabajo era tener sexo con extranjeros (prostituirse).
Moya explicó que Dávila aprovechaba que trabaja en una tienda de Rivas, donde a las vendedoras jóvenes les ofrecen pagos de mil 200 córdobas mensuales.
“Ahí ella se ganó la confianza de A.G.V., la joven de 19 años, y le ofreció el trabajo en Playas del Coco, Costa Rica, y para ello le dijo que una tercera mujer, que es buscada por la Policía, se encargaba de tomarle varias fotos para mostrárselas al italiano, quien al final daba el visto bueno a la víctima, la mandaba a traer y le pagaba cien dólares a Dávila González, por el trabajo de conseguirle a la joven”, detalló.
La joven A.G.V., quien se encontraba con necesidades económicas, aceptó el trabajo ofrecido, hizo contacto telefónico con el italiano, y aunque le dijeron que la iban a pasar por puntos ciegos, ella pidió que le tramitaran el pasaporte, y ofreció llevar consigo a la menor de 16 años, quien solía llegar a la tienda y era conocida por Dávila.
ITALIANO LLEGA ACONOCER A LA DE 19
Dávila habría dicho a A.G.V. que llevara a la menor, pero que no le dijera de qué se trataba el trabajo, porque era menor de edad, indica la acusación.
El pasado 11 de diciembre el italiano llegó personalmente a Rivas, a conocer a la joven de 19 años, y se reunió con ella en un restaurante rivense y hasta le dio 50 dólares de adelanto, acto que fue presenciado por detectives policiales encubiertos, los cuales esperaron hasta el 16 de enero para detenerlo, fecha en que el extranjero trataría de llevarse su “mercadería” a través de la frontera de Peñas Blancas.
Dávila fue detenida en un segundo operativo, y ella declaró a la Policía que no sabía que era prohibido y penalizado promover y conseguir mujeres para que se prostituyan, pues ella dice que nunca las engañó y que ellas se iban con su propio gusto.