El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) sumó cuatro alcaldías más a las 105 que le asignó en noviembre el Consejo Supremo Electoral (CSE), con los resultados de los comicios municipales del 18 de enero en siete municipios de la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN), para totalizar 109 gobiernos municipales sandinistas.
El Frente Sandinista alcanzó la victoria electoral en los municipios Waspam, Bonanza, Puerto Cabezas y Rosita.
La Alianza Partido Liberal Constitucionalista (PLC) ganó en los municipios Siuna y Mulukukú, y la organización regional Yatama, aliada del FSLN en los pasados comicios generales, sólo administrará Prinzapolka.
ABSTENCIONISMO HISTÓRICO
Uno de los aspectos revelados por el presidente del CSE, Roberto Rivas, es que durante los comicios en la RAAN los niveles de participación de la población fueron del 50 por ciento, ya que de un padrón electoral de 170 mil ciudadanos, salieron a ejercer el sufragio 84 mil votantes.
Esto significa que la mitad de los ciudadanos se abstuvo de asistir a las urnas a depositar su voto, dato que fue compartido por el director ejecutivo del Instituto para la Democracia y el Desarrollo (Ipade), Mauricio Zúñiga.
El abstencionismo en la RAAN es un comportamiento histórico, dijo Zúñiga ayer, al señalar que éste refleja tres cosas: abstención tradicional de la Costa Caribe Norte, una zona sumida en extrema pobreza y que la oferta de los partidos no satisfizo, ni motivó a los electores que se sienten relegados del resto del país.
En cuanto a la pérdida electoral de la organización política regional Yatama, Zúñiga indicó que podría obedecer a las críticas de la población de la RAAN, sobre la ayuda que llegó a esa región después que fue afectada por el huracán Félix hace más de un año, la que fue administrada por el gobierno municipal en Puerto Cabezas y Waspam, donde se señala a Yatama de no haber realizado una labor positiva.
A eso se sumaría la falta de credibilidad de la clase política y una oferta electoral desvinculada de la forma de vida, de extrema pobreza, que tiene la gente en esa zona.
Otro aspecto que no descartan analistas es que la sombra de la denuncia de fraude, impulsado por el partido de Gobierno con el auspicio del Poder Electoral, haya desmotivado a la población para que ejerciera su derecho al voto.
INCIDENTES AISLADOS
El presidente del Poder Electora, Roberto Rivas, calificó el proceso electoral en la RAAN como una “jornada relativamente tranquila, con pequeños y aislados inconvenientes”.
En cuanto a denuncias por hallazgos de boletas marcadas o ciudadanos que pretendieron votar más de una vez, la autoridad electoral manifestó que corresponderá a las autoridades pertinentes dilucidar esa situación.
Por su parte, el director de Ipade precisó que durante el proceso de votación se presentaron algunos disturbios, entre otras razones por la negación de acceso a fiscales de los partidos políticos a las Juntas Receptoras de Votos, proselitismo de algunos votantes en las Juntas, peleas en las filas de votación, personas que no aparecían en el padrón electoral y problemas con personas que presentaron documentos o cédulas vencidas, a las que no se les permitió votar.
Sin embargo, estos incidentes fueron catalogados por Zúñiga como “problemas menores”, que no causaron un mayor impacto en los resultados electorales.
De acuerdo con Zúñiga, las elecciones fueron transparentes, debido a que se cumplió con lo establecido en la Ley Electoral, la cual dice que se deben publicar los resultados electorales de las JRV en la pared de los Centros de Votación. Además, se atendió a todos los electores que estaban en las filas, se cerró a la hora estipulada y no hubo expulsión de fiscales. Son “tres elementos de transparencia que marcan una diferencia con las elecciones del (resto del país)”, enfatizó el director del Ipade.