Aunque el alcalde Alexis Argüello ha insistido en que no habrá barridas, la implementación de una nueva estrategia de descentralización, anunciada por éste, pone en riesgo las condiciones laborales de más de 500 trabajadores del Plantel Los Cocos, encargados de la limpieza municipal.
Argüello, antes de ser juramentado como Alcalde de Managua, se reunió con trabajadores del plantel antes mencionado y en su intervención les dijo que la “descentralización” ayudaría a limpiar con mayor rapidez Managua, que produce diariamente cerca de dos mil toneladas de basura.
Una vez investido por el Consejo Supremo Electoral, que avaló los comicios municipales más cuestionados de la historia nacional, Argüello se reunió nuevamente con los dirigentes de trabajadores de la limpieza pública y dijo que la idea de la descentralización es llevarse los camiones a las delegaciones distritales de la comuna.
Durante la tarde del viernes 16 de enero, el alcalde confirmó públicamente su encuentro en el Plantel Los Cocos y dijo que los operarios estaban “tensos” porque temían por su estabilidad laboral. No obstante, reiteró las frases de calma y aseguró que no habría despidos.
LA ESTRATEGIA NO ACEPTADA
Sin embargo, el temor de los trabajadores crece porque la descentralización de la limpieza pública no sólo implica que los más de sesenta camiones y otra maquinaria de recolección de basura sea distribuida en los cinco distritos de la capital, sino que también deberá hacerse una distribución de la planilla.
Es decir que el personal del Plantel Los Cocos será distribuido equitativamente en las delegaciones municipales, por lo tanto, las condiciones de trabajo, el salario, los uniformes y otras garantías laborales serán responsabilidad de los delegados municipales y no de la dirección central de la comuna.
Santiago Cárdenas, dirigente del sindicato independiente del Plantel Los Cocos, explicó que los trabajadores no aceptarán ninguna propuesta municipal que implique mover la maquinaria y el personal a otras instalaciones.
“En el Plantel Los Cocos ya hay condiciones creadas para la seguridad de cada trabajador, y no es posible que ahora digan que van a cambiar eso porque todo sería en deterioro de los mismos trabajadores”, indicó Cárdenas.
No obstante, de acuerdo con el sindicalista, la peor parte se la llevarían los ciudadanos capitalinos.
“Los camiones que recolectan (los desechos en la municipalidad) deberán ser almacenados en los distritos, de ahí van a salir, lavarse y en algún momento hasta tendrá que cambiarse la ruta de los camiones. Eso va a descomponer el sistema”, agregó.
En su momento, el ahora ex director de limpieza municipal, Ulrich Schliz, dijo que el plan de descentralización era “descabellado”.
“Para mantener o mejorar el servicio se debe aumentar la inversión”, dijo el ahora ex funcionario municipal.
La limpieza pública siempre ha sido el “talón de Aquiles” de la comuna capitalina. Hace diez años la municipalidad quería privatizar el servicio, luego, se propuso la creación de una empresa municipal y en el período de Herty Lewites (q.e.p.d.) se trató de implementar una estrategia de descentralización; el tema no fue debatido por la administración del ahora ex Alcalde Dionisio Marenco, que se enfocó en aumentar la flota de camiones recolectores.