Únicas reformas que PLC asegura respaldaría
De acuerdo con la dirigencia del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) las reformas a la Constitución Política de Nicaragua han dejado de ser una prioridad, ya que consideran que sería más importante estudiar la posibilidad de impulsar reformas a la legislación electoral, sobre todo, en lo que respecta a la conformación del ente rector y sus vacíos.
“No hay reelección (presidencial), y la única reforma que acepta el PLC es abolir el Consejo Supremo Electoral y convertirlo en un Tribunal Electoral como en México, y en lo que respecta a la cedulación que sea manejada por un Instituto Nacional de Identidad, que es una ley que la propuso incluso Maximino (Rodríguez), es a lo único que se prestaría el PLC”, afirmó el vocero de esa organización política, Leonel Teller.
La idea de transformar el sistema electoral toma fuerza, después de la denuncia por fraude que la alianza PLC impulsa tanto a nivel nacional como internacional, así como por la partidización que prima en ese Poder del Estado, donde dominan estructuras sandinistas.
TRABAJAR POR RECUPERAR CONFIANZA
Por su parte, el director ejecutivo del Instituto para la Democracia y el Desarrollo (Ipade), Mauricio Zúñiga, recordó que existe una propuesta de reformas a la Ley Electoral que trabajan desde el Grupo Promotor de las mismas, y que coadyuvarían a resolver la crisis electoral de una manera constructiva.
Según Zúñiga, es necesario aprobar la creación de un Tribunal, Instituto o Consejo Electoral cuya importancia radique en que sea “representativo y tenga la confianza de todos los actores políticos”.
El directivo del Ipade insiste en que la confianza no sólo de los actores políticos, sino de los ciudadanos que participan en los procesos electorales, fortalece al sistema como tal y promueve una mayor participación de los electores.
“(Debido a) esta fractura o este divorcio que se creó el 9 de noviembre, cuando un porcentaje muy importante, casi el 50 por ciento de los electores han acusado al Consejo Electoral, al partido de Gobierno y al PLC de coludirse para hacer un fraude, es grave que ese señalamiento no tenga una respuesta institucional”, expresó Zúñiga.
Considera que el Poder Electoral no podrá recuperar la confianza de los electores, mientras su credibilidad sea avalada por una organización política y no de todos los sectores del país.
Entre los aspectos que el Grupo Promotor estima que agravaron la situación de credibilidad del CSE por el fraude denunciado, está el adelanto del período de inscripción de candidaturas y alianzas de partidos políticos; la exclusión de organizaciones políticas; la no inclusión del proceso de verificación en el calendario electoral y después su apresurada ejecución; la falta de equidad en el nombramiento de los segundos miembros de las estructuras electorales y la negativa de acreditar observadores nacionales e internacionales.