El rostro de María Durán “se encoge” cuando escucha los precios de los cuadernos universitarios. No es para menos, tiene tres hijas que preparar para ir a la escuela. La mañana del domingo transcurre mientras Durán recorre los tramos del Mercado Oriental en busca de los útiles y el uniforme escolar de sus hijas.
De tramo en tramo los precios no varían. Entre 140 y 240 córdobas se cotiza la docena de cuadernos universitarios. Mientras la docena de lapiceros se encuentra entre 20 y hasta 60 córdobas. Y las mochilas van desde los 60 córdobas hasta los mil 200 córdobas, las más lujosas.
“Todo está bien caro. Más que el año pasado. Yo hasta ahora me vine a comprar los uniformes y los cuadernos, pero claro que está más caro”, dice Durán, quien calcula que entre sus dos hijas más pequeñas podría invertir unos mil 500 córdobas. A esto le debe sumar los gastos de su hija mayor.
Los precios probablemente han alejado a los compradores, que tanto en el Mercado Oriental como en el Roberto Huembes, son escasos, lo que provoca que los comerciantes se quejen por bajas en sus ventas. Aunque reconocen que muchos de los productos sufrieron alzas que dificultan el acceso de la población.
“En otros años para esta fecha nosotros nos estábamos haciendo unos 2 mil córdobas en venta diaria, pero ahora con suerte y llegamos hasta los 500 córdobas. Todo subió. En papelería las cosas están más caras”, revela Carla Quesada, vendedora del Roberto Huembes.
UNIFORME COSTOSO
En su cuenta Durán incluye el precio de los uniformes que completo puede ascender hasta los 600 córdobas, incluyendo zapatos y ropa interior. Los precios se incrementaron entre cinco y diez córdobas. Aunque existe variedad de oferta para diferentes gustos y tamaño de bolsillos.
Hasta seis marcas de camisas blancas se ofrecen en los diferentes mercados. Mientras que las faldas y pantalones sólo se ofrecen en una marca. Las calcetas y ropa interior se ofrecen en variedad y los zapatos escolares en diferentes modelos, pero los precios van de los 240 córdobas en adelante.
Los cálculos de Durán son aproximados, aunque posiblemente aumenten, debido a que sus hijas estudian en colegios subvencionados donde pagan la mensualidad.