Pobladores del barrio Jorge Dimitrov anunciaron ayer que la próxima semana iniciarán una “fuerte” jornada de protesta, que incluye el cierre de vías de acceso y quema de llantas. La molestia de estos capitalinos es porque desde hace tres meses se encuentran aparentemente sin los servicios de agua potable y energía.
Sandra Gutiérrez, dirigente comunal y habitante de la zona, manifestó que por mucho que han intentado obtener una respuesta positiva de la empresa española Unión Fenosa y la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), para ver si establecen nuevamente los servicios, no han podido.
“En nuestros hogares estamos limitados, no podemos lavar, planchar, limpiar. Tenemos miedo de que explote alguna epidemia. A tan sólo unas semanas de que empiece el año escolar, los colegios de la zona están sin agua potable, lo que pone en riesgo la salud de los centenares de niños que asistirán a clases”, expresó.
EL PROBLEMA
Gutiérrez explicó que las autoridades de Unión Fenosa y Enacal les manifestaron que suspendieron los servicios porque hay muchos clientes morosos, que tienen pendientes facturas de pago.
Esto fue negado por Eduardo Jerez, gerente general de Enacal, quien dijo que el servicio de agua está activo, pero que falta en algunas horas porque la demanda de la zona es amplia. “Es cierto que hay clientes morosos, pero no vamos a perjudicar a todo el barrio”, afirmó.
LA PRENSA intentó contactar a Jorge Katín y Noel Hernández , del área de Comunicaciones de Unión Fenosa, para conocer del caso, pero no contestaron sus celulares.
Marvin Pomares, representante del Instituto Nicaragüense para la Defensa de los Consumidores (Indec), reconoció que el barrio tiene una deuda de tres millones de córdobas con Unión Fenosa, pero que hay disponibilidad de pagar.
“Existía un arreglo de pago, pero la gente dejó de asumir sus deudas, porque la luz no llega y el agua sólo llega por una o dos horas por día. Creo que ambas empresas son irresponsables al no prestarle atención a los pobladores”, señaló.
José Ramón Bermúdez, habitante del barrio, dijo que él se ve seriamente perjudicado porque no puede trabajar. “Yo tengo una joyería, pero sin energía no puedo trabajar. Yo pago mis recibos de cobro de la energía, pero nunca hay luz”, indicó.
SUBEN TARIFAS
Bermúdez denunció que en el caso de Enacal, la empresa les subió las tarifas, ya que ubicó al barrio en la categoría de residencial. “No hay medidores en el barrio y se supone que debemos pagar la tarifa básica, pero últimamente estamos en otra categoría, que incrementó los cobros”, afirmó.
Recientemente la presidenta ejecutiva de Enacal, Ruth Selma Herrera, confirmó que la empresa realizó una reclasificación de categorías de tarifas, para lograr que la empresa recupere un mayor cantidad de dinero. “No hay alzas , es una reclasificación de categorías de usuarios”, enfatizó Herrera.