El control de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional, que cedieron ayer el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) al gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), daría paso a dos grandes sucesos en el mediano plazo, según diputados opositores: las reformas constitucionales, que incluyen la reelección presidencial, y la desaforación y cárcel para de Eduardo Montealegre, líder de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN). El FSLN obtuvo ayer una Junta Directiva a la medida del presidente Daniel Ortega, en una sesión que inició justo después que en la Corte Suprema de Justicia (CSJ) se leyera un sobreseimiento definitivo a favor del ex mandatario Arnoldo Alemán, quien había sido condenado a veinte años de prisión por fraude al Estado.
El “trueque” legislativo-judicial entre el PLC y FSLN, que incluyó a la ALN, no sólo brindó a Alemán su libertad definitiva y entregó a Ortega la Junta Directiva del Poder Legislativo, sino que allanó el camino a las reformas constitucionales y la desaforación de Montealegre, quien ayer mismo denunció que a lo largo de la última semana recibió amenazas al respecto.
El magistrado electoral y operador político del PLC, René Herrera, dijo no estar seguro si vienen reformas constitucionales, pero precisó que el objetivo es “ganar una estabilidad política y económica de cincuenta, sesenta, setenta años”.
Mientras, la diputada e hija del ex mandatario Alemán, María Dolores Alemán, dijo que es “mal político” quien descarta las posibilidades, incluso la desaforación de Montealegre.
UNO A LA PAR DEL OTRO
Tras dos meses de parálisis, que iniciaron con las denuncias de fraude en las elecciones municipales, el FSLN captó la atención del PLC al ofrecerle a Alemán el sobreseimiento definitivo y logró así la reelección de René Núñez en la presidencia del parlamento, para el período 2009-2010.
Eliseo Núñez Hernández, presidente de ALN, fue el intermediario entre Ortega y Alemán.
“A cambio del sobreseimiento de uno (Alemán), se condena a seis millones de nicaragüenses y por eso nosotros tenemos que seguir en esta lucha, agarrados de la mano del pueblo de Nicaragua”, señaló el diputado Montealegre, al terminar la sesión legislativa.
Alemán celebró ayer su libertad definitiva con una fiesta en la hacienda El Chile, pero en el parlamento calificaron el repacto como un día triste para Nicaragua, porque Ortega se hizo con el control de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional y, de momento, con más de 56 votos que le aseguran las reformas constitucionales.
“Estamos enfrentados a un régimen que se ha repartido el país con expectativas de controlarlo por lo menos los próximos veinte años. Por eso llamamos a esto el régimen Ortega-Alemán (...) por eso les llamaba Sandino ‘los picaros políticos’, quienes han vivido de la sangre del pueblo”, denunció la diputada por el Movimiento por el Rescate del Sandinismo, Mónica Baltodano.
En el mismo sentido se pronunció el diputado Montealegre, quien explicó que tiene información de que los acuerdos entre Ortega y Alemán incluyen las reformas constitucionales, con el respaldo de al menos diez miembros del PLC.
Los directivos fueron electos ayer, en plancha, con el voto favorable de 65 diputados, entre FSLN, PLC, ALN e “independientes”.
Para reformar la Constitución se requiere de 56 votos, de un total de 92 que tiene la Asamblea Nacional.
De los 24 diputados del PLC, apenas cuatro se opusieron a la elección: Enrique Quiñónez, Carlos Noguera, Carlos Gadea y Alan Rivera.
La Bancada Democrática Nicaragüense (BDN) y el Movimiento Renovador Sandinista (MRS), que reúnen a 19 diputados, abandonaron el parlamento antes de la elección.
Ningún representante de esas dos bancadas obtuvo un cargo en la Junta Directiva, que tiene siete miembros.
“Esta confabulación tiene, como objetivo de fondo y fundamental, el compromiso de Arnoldo Alemán de aceptar las reformas constitucionales y la reelección (presidencial) de Daniel Ortega, ¿qué necesidad tenía el orteguismo de buscar a Arnoldo Alemán, si tenía los votos de Eliseo Núñez Hernández, con quienes sumaban 47 votos? Necesitaban los votos del arnoldismo para abrir el sendero de la reelección presidencial”, remarcó el jefe de bancada del MRS, Víctor Hugo Tinoco.
ALEMÁN ENTIERRA AL PLC, DICE NOGUERA
En tanto, el diputado Carlos Noguera dijo que el PLC echaba paladas de tierra a su propia tumba, al repactar con el FSLN luego del fraude electoral del pasado nueve de noviembre.
“Asistimos a un sainete de elección de Junta Directiva y al entierro del Partido Liberal Constitucionalista. Como liberal, hoy quiero levantar la bandera de dignidad ante las bases del partido, que han llamado diciendo que se han robado las elecciones”, dijo Noguera.
“Venimos hoy a entregarle simbólicamente el poder del Estado que debería ser la única instancia política que no tiene controlado el FSLN. Hoy lo digo con tristeza, cada voto de nuestros hermanos diputados del PLC, va a ser una palada de tierra en el ataúd que tiene marcadas las tres letras: P-L-C”, añadió Noguera.
HERRERA VE FUTURO DE CINCUENTA AÑOS
Pero el magistrado electoral René Herrera, un cercano colaborador de Arnoldo Alemán que avaló el gigantesco fraude del pasado noviembre, dijo que el PLC pretender forjar una “estabilidad política y económica” de hasta cincuenta años.
Aunque Herrera sostuvo que desconoce si el PLC está listo para reformar la Constitución con el FSLN, la hija del ex mandatario Alemán, la diputada María Dolores Alemán Cardenal, expresó que el PLC sí quiere cambiar la Carta Magna, supuestamente excluyendo el tema de la reelección.
“Todo en su momento. Hemos dicho que las reformas constitucionales son necesarias. Hemos dicho que no estamos de acuerdo con la reelección presidencial. Entonces, si se van a tocar reformas constitucionales, creemos que la Ley Electoral tiene muchos vacíos, tenemos que cambiar a la gente del Consejo Supremo Electoral, que ya cumplió su período, y ahora tenemos que hacer nuevas mociones”, señaló.
Herrera, sin embargo, calificó como “no trascendental” el tema de la reelección.
Para el magistrado del CSE lo más importante es asegurar la “estabilidad”, aunque se deban hacer “sacrificios”.
“Para mí no es el tema de la reelección el problema fundamental de las reformas, es si vamos a poder ganar una estabilidad de cincuenta, sesenta, setenta años, una estabilidad política que permita el crecimiento económico, que podrá significar algunos sacrificios en términos de doctrina, en términos de ideales, pero que le van a dar bienestar, tranquilidad, seguridad a la población”, según Herrera.
“Hay que garantizarse una reforma, no sé si va a haber, pero si hay, se debe garantizar una política de estabilidad de largo plazo, para que el crecimiento económico sea factible”, añadió Herrera.
En el parlamento, tanto los miembros del PLC como los del FSLN rechazaron que la elección de directivos esté relacionada con la libertad definitiva de Alemán.
Herrera también negó que la “coincidencia” se deba tomar como un suceso “mecánico”, porque en realidad la “tortuosa gestión” duró siete años.
“Honestamente, ésta ha sido una operación política muy larga, costosa, tortuosa. He visto caer a buenos y subir a malos, que afortunadamente han vuelto a bajar. Ha sido muy difícil, han sido años en los que hemos visto canalladas, actitudes malditas de hombres que se suponía fueron escogidos para mantener la estabilidad del poder democrático y traicionaron, al dividir el partido, lanzaron a las cárceles a sus líderes”, precisó Herrera.
El hoy magistrado electoral era una pieza clave de Alemán en los entendimientos con el FSLN, a inicios de esta década, pero perdió influencia en los últimos años.
Esta semana, específicamente el jueves, Herrera reapareció diciendo a LA PRENSA que estaba “confiado” en que pronto se iba a encontrar una solución a los problemas del país.
Y ayer se refirió a un acuerdo de hasta setenta años, luego de la sentencia judicial que dio la libertad definitiva a Alemán y sus allegados, la cual catalogó como “valiente, justa y oportuna” por parte del FSLN.
“Yo estoy muy contento, hoy ganó Nicaragua. No gana Arnoldo Alemán, ni el PLC, ni los amigos que estuvimos en esta operación política, operando en condiciones que han sido difíciles. Pero es el país el que va a tener una oportunidad. Se logró una decisión valiente, una victoria de la justicia, porque se inventaron muchas cosas de lo de Arnoldo”, puntualizó Herrera.
LA DESAFORACIÓN EN CÍRCULO DE ESPERA
El otro gran evento, la posible desaforación contra Montealegre, también fue objeto de consultas ayer, en el parlamento.
La diputada Alemán Cardenal sostuvo que sólo un mal político puede descartar todas las posibilidades.
Alemán Cardenal expresó que el PLC supuestamente no ha tocado el tema de la desaforación de Montealegre, por el caso de los Certificados Negociables de Inversión (Cenis).
“No es un tema de partido (la desaforación de Montealegre), nosotros no lo hemos tocado y no se ha visto. (Pero) creo que en política si vos decís que vas a descartar algo, sos mal político. No es un tema que se haya discutido y no es un tema prioritario para el PLC”, declaró Alemán Cardenal.
El diputado Eliseo Núñez Hernández, de ALN, también argumentó que sus seis miembros no han abordado el polémico caso.
Sin embargo, Montealegre denunció que “emisarios” del FSLN le advirtieron que de no favorecer la Junta Directiva electa ayer, podría ser desaforado.
“Desde hace varios días he recibido mensajes tanto de la directiva del PLC, como de la directiva de ALN, que si nosotros no votábamos por la plancha propuesta por el orteguismo, que nos iban a desaforar, que nos iban a echar presos, no solamente a mí, sino que a diputados de la Bancada Democrática Nicaragüense. Nosotros tomamos la decisión de que este no es momento de echarse para atrás ni de pensar en que por miedos y chantajes vamos a sucumbir a las amenazas del frentismo y el orteguismo”, aseguró Montealegre.
Fuentes políticas de la Asamblea Nacional explicaron que Alemán se interesaría en la desaforación de Montealegre para asegurarse un camino libre de competidores entre el liderazgo liberal.
PERDIÓ NICARAGUA, DICE OPOSICIÓN
El diputado Enrique Quiñónez, voz fuerte y sin pelos en la lengua, entró ayer al plenario diciendo a todo pulmón que había llegado el día en que Nicaragua conocería a los verdaderos opositores.
Quiñónez y los 15 miembros de BDN junto a los tres del MRS, además de tres representantes del PLC (Noguera, Gadea y Rivera) son quienes se opusieron a entregarle el control de la Junta Directiva del parlamento al FSLN.
Esos 22 diputados coincidieron en que al lograr el FSLN un poder ilimitado en la directiva legislativa, la independencia entre poderes del Estado y la democracia salen perdiendo en Nicaragua.
“Hoy se está dando un retroceso total a la democracia, era la única oportunidad que tenía el pueblo de Nicaragua para buscar un equilibrio entre los poderes del Estado. No es posible seguir concentrando en el dictador Daniel Ortega los poderes del Estado de Nicaragua, y esta Asamblea Nacional tenía la oportunidad de brindarle a los nicaragüenses precisamente lo que manda la Constitución, un equilibrio de poderes”, lamentó la jefa de bancada de la BDN, María Eugenia Sequeira.
“Hoy es un día negro para el país, para toda Nicaragua, porque hoy se va a entregar la Asamblea Nacional, después de una semana de estar haciendo un show. Gracias a Dios hoy nos vamos a definir, quién es quién en este Poder del Estado”, expresó por su parte Quiñónez.
El reelecto presidente del parlamento, René Núñez, reunió ayer mismo a los miembros de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional, para definir la agenda de discusión para las sesiones de la próxima semana.