Orteguistas de la CSJ dejan que liberales sobresean al líder liberal
Como una “monstruosidad jurídica” calificó ayer el analista político Carlos Tünnermann, la liberación del ex presidente Arnoldo Alemán por parte de los magistrados de la Sala Penal Corte Suprema de Justicia (CSJ), como parte del pacto Alemán-ortega.
“Es una monstruosidad que por una persona que busca limpiar su récord delictivo se haya cedido el control absoluto de todos los poderes del Estado al Frente Sandinista”, sostuvo Tünnermann, quien lamentó que se haya sacrificado a todo el país por una sola persona.
Horas después de que los magistrados sandinistas en la Sala Penal se hicieron de la “vista gorda” para dejar pasar el sobreseimiento, 21 diputados del PLC votaron a favor de una Junta Directiva orteguista en la Asamblea Nacional.
Indicó que la población va a “pasar la cuenta” al Partido Liberal Constitucionalista (PLC) por haber dado el control al FSLN en el único Poder del Estado que le faltaba al orteguismo, como es la Asamblea Nacional.
“Desde ahora el presidente Daniel Ortega tendrá el control de todos los poderes del Estado y podrá consolidar su proyecto dictatorial”, advirtió.
Dijo que la sentencia de la CSJ evidencia que “las sentencias son negociadas políticamente y no por los principios del Derecho”.
“Ahora él (Alemán) podrá decir que era una sentencia ilegal o una persecución política, pero el pueblo sabe que no es así, que está liberado por una negociación. El pueblo no es tonto y sabe cómo logro su libertad”, agregó el directivo del Movimiento por Nicaragua.
En tanto, el jurista Sergio García Quintero manifestó que la liberación de Alemán genera consternación entre los juristas del país.
“Este caso, es por todos conocido que era utilizado para la negociación política por los sandinistas y desde ahora queda abierto el camino para la reelección (de Ortega)”, señaló.
García Quintero dijo que esta sentencia sólo puede ocurrir “en un país inverosímil”.
“Se evidencia que (Arnoldo) Alemán es el reo con más privilegios del mundo, es increíble que haya sido liberado porque ni en su momento se hubiera imaginado una liberación para Al Capone”, sostuvo.
Desde ayer, Alemán “está libre de problemas con la justicia”, al ser liberado de seis delitos por los cuales estuvo procesado por espacio de seis años, a pesar de que, en juicio de primera instancia y luego en apelación, se le había condenado a 20 años de cárcel por la malversación de casi 35 millones de dólares del erario público, durante su Administración (1997-2002).
La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), conformada por tres magistrados liberales y tres sandinistas, “limpió” a Alemán de los casos conocidos como “la huaca” y del Canal 6.
La sentencia establece que la condena contra Alemán no es apegada a Derecho, por cuanto ni la Fiscalía ni la Contraloría General de la República (CGR) encontraron pruebas en contra del ex mandatario.
SANDINSITAS CUIDADOSOS DE NO QUEMARSE
Alemán, que tenía el país por cárcel, gracias a que gozaba del beneficio de régimen de convivencia familiar, logró su libertad definitiva porque extrañamente, contrario a su actuar beligerante, los magistrados sandinistas de la Sala Penal se mostraron pasivos y permitieron que el magistrado liberal Iván Escobar Fornos ocupara el lugar de la magistrada sandinista Ligia Molina, para que a la hora de firmar la sentencia la votación fuese favorable a un sobreseimiento definitivo a Alemán, cuatro votos contra dos.
Molina es suplente de la magistrada Juana Méndez, miembro propietario de la Sala Penal, quien no participó del caso debido a que fue quien condenó a Alemán en primera instancia.
Pero Molina tampoco firmó la sentencia, porque supuestamente está enferma y fuera del país; en su lugar los liberales pusieron a su correligionario Iván Escobar Fornos, quien se convirtió en el cuarto voto, de seis que conforman la Sala Penal, y lograr la liberación definitiva de Alemán.
El magistrado Solís, negando que la libertad para Alemán fuese parte de una negociación para que los diputados liberales de la Asamblea reeligieran como presidente del Poder Legislativo al sandinista René Núñez (cosa que ocurrió tres horas después), explicó que él está seguro que Molina no se fue del país para favorecer la libertad de Alemán, sino que realmente está enferma y tampoco se pudo evitar que los liberales sacaran la sentencia a favor de Alemán.
“¿Qué querés?, ¿que nos agarráramos a los golpes?”, respondió Solís, acosado al no convencer con la respuesta de que los magistrados sandinistas no estaban coludidos con los liberales.
El magistrado Sergio Cuarezma, señalado de ser quien elaboró la sentencia junto a su colega Gabriel Rivera, le dio lectura, otorgando el sobreseimiento definitivamente a Alemán, determinando que fue revocada la sentencia pronunciada por la Sala Penal Uno del Tribunal de Apelaciones de Managua (TAM), en la que se confirmaba la sentencia condenatoria del Juzgado Primero de Distrito del Crimen de Managua y en la que se sentenciaba a Alemán a 20 años de prisión por los delitos de lavado de dinero, peculado, malversación de caudales públicos, fraude, asociación ilícita para delinquir y delitos electorales.
En la sentencia también se le da el sobreseimiento definitivo “a cualquier persona que haya sido investigada e involucrada en los presentes hechos o delitos conexos derivados y relacionados a los presentes hechos, que hayan sido desestimados por el Ministerio Público.
Igualmente quedaron sin efecto todas las medidas cautelares decretadas en contra de Alemán, por lo que a partir de ayer por la tarde el ex presidente es un hombre “libre”.
SOLÍS “SE OPONE”
El magistrado sandinista Rafael Solís votó en contra del sobreseimiento definitivo a Alemán.
“Después de haber examinado más de 40 tomos y un poco más de 30 mil folios, he llegado a la conclusión de que el doctor Arnoldo Alemán Lacayo es responsable de semejante pérdida económica (casi 35 millones de dólares) que se le causó al Estado de Nicaragua y por lo tanto está bien condenado”, dijo Solís en su voto razonado, aunque admitió que no había razón de condenarlo por lavado de dinero, pues este delito sólo se asociaba en aquel momento al narcotráfico.