El embajador de Estados Unidos en Nicaragua, Robert J. Callahan, demandó al Gobierno de Nicaragua sostener elecciones libres, transparentes y justas en los municipios de la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN), este 18 de enero.
“Queremos que el Gobierno de Nicaragua, conforme con el artículo 23 de la Carta Democrática Interamericana, sostenga elecciones libres, transparentes y justas; ustedes tuvieron problemas muy serios con las elecciones de noviembre y nosotros esperamos que no haya una repetición de eso en la RAAN, el pueblo mismo tiene que tener fe en los resultados de las elecciones, desgraciadamente no fue el caso de las elecciones de noviembre”, dijo el diplomático.
“Ojalá no sea una repetición de esto en la RAAN”, enfatizó Callahan en referencia al fraude electoral del pasado 9 de noviembre, orquestado por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y el Consejo Supremo Electoral (CSE).
El representante del Gobierno de Estados Unidos visitó Bluefields, el Puerto El Bluff y Corn Island, entre el 14 y 15 de enero, con el fin de supervisar varios programas que apoyan en la Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS).
NO HACE NADA
Callahan lamentó que el Gobierno de Nicaragua no hace nada por resolver el problema del fraude electoral de noviembre pasado, y dejó entrever que por eso el país puede tener consecuencias económicas.
“El Gobierno de Nicaragua no ha hecho nada para enfrentar el problema de las aseveraciones de fraude de las elecciones. No solamente Estados Unidos sino muchos otros países están preocupados con los resultados de las elecciones... Van a tener consecuencias económicas, a menos que puedan mejorar la situación política y satisfacer las dudas de la oposición y de mucha gente nicaragüense”, sentenció Callahan.
Dijo que todo nicaragüense quiere aclarar la situación del fraude “y nosotros también”. Si no es aclarado, resuelto, “el problema va a poner en riesgo mucha ayuda internacional, incluyendo la ayuda de parte de nosotros a través de la Cuenta Reto del Milenio”.
“Nosotros no vamos a imponer y no queremos imponer una solución, tampoco los europeos y la OEA, es un problema del pueblo nicaragüense”, aclaró Callahan.
El diplomático observó, además, que si el problema del fraude no está resuelto para marzo, cuando la junta directiva de la Cuenta Reto se reúna, “me imagino que vamos a tener un problema... (para) continuar con la ayuda de la Cuenta Reto del Milenio, es lógico”, concluyó.