El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, exigió a las autoridades israelíes un alto el fuego inmediato en Gaza, donde los combates prosiguieron y fuerzas de Israel atacaron la sede de una agencia de Naciones Unidas.
Ban calificó de inaceptable la situación que se vive en Gaza, señaló que “el número de víctimas es demasiado grande” y mostró su indignación por el ataque contra una agencia de su organización.
“Ha llegado el momento de que cese la violencia, de cambiar la dinámica en Gaza y que busquemos de nuevo el diálogo de paz para una solución de dos Estados, el único camino para que Israel tenga una seguridad duradera”, afirmó.
La posibilidad de que cese el fuego en Gaza “depende de la voluntad política del Gobierno israelí”, dijo Ban, que se mostró esperanzado de que Israel atienda al llamamiento del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Ban hizo estas declaraciones en la primera jornada de una visita que efectúa en Israel, con el objetivo de lograr un cese inmediato de las hostilidades en Gaza —tal como exige la resolución 1860 del Consejo de Seguridad, aprobada el viernes—, y tras conocer el ataque contra la agencia de Naciones Unidas.
El bombardeo, de unidades de artillería, causó tres heridos y provocó un fuego en el que ardió toda la ayuda humanitaria que la agencia había introducido en Gaza en los últimos días.
Después de entrevistarse con la ministra israelí de Exteriores, Tzipi Livni, Ban mantuvo también una reunión con el titular de Defensa, Ehud Barak, a quien expresó su “más enérgica protesta e indignación” por el ataque contra la sede en Gaza de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA).
La visita de Ban coincide con señales de que Israel pudiera ofrecer un acuerdo de principio a la propuesta de alto el fuego que gestiona Egipto y ayer recibió un “visto bueno” preliminar por parte de Hamas.