Mentira
Si tuviéramos que escoger la mentira del año, mi propuesta sería la siguiente: “Esta tarde están aquí las autoridades de 146 municipios que fueron electas por voto directo, popular y secreto como lo establece la Constitución Política de la República”. Roberto Rivas, presidente del Consejo Supremo Electoral, miércoles 14 de enero, Plaza de la Revolución. Fueron electas sí, don Roberto, pero no por los votos de los nicaragüenses.
El ganador es…
La juramentación que hizo anoche el magistrado Roberto Rivas es algo sólo comparable a que la noche del 12 de noviembre de 1982, el árbitro Stanley Christodolou le hubiese levantado la mano a Alexis Argüello, declarándolo ganador sobre su rival Aaron Pryor, a pesar de la paliza que este último le daba a nuestra gloria nacional. ¿Qué hubiese sentido Alexis si una locura como esa hubiese sucedido esa noche? ¿Qué siente ahora que recibe una corona que le dieron las tarjetas de los jueces y no lo que él hizo sobre el ring?
Contradicción
En su inusual breve discurso, el presidente Ortega llamó anoche a erradicar la violencia. Vaya, me dije, reflexionó el hombre. Pero no había terminado su discurso Ortega cuando, los miembros de sus grupos de choque perseguían como ya se ha vuelto rutinario, a los liberales que asistieron al acto de juramentación. ¿Entonces comandante?
El fraude mediático
Dice don Roberto Rivas que el fraude es un invento mediático. Sería entonces una especie de paranoia masiva, incubada en las redacciones de los medios de comunicación. Lavado de cerebros se le decía en plena Guerra fría. Posiblemente, para este plan, las redacciones fueron manejadas por asesores norteamericanos, como me dijo una vez el procurador Omar Cabezas.
Hábil plan
Entonces, estos medios habrían sido tan hábiles que lograron hacer que el Consejo Supremo Electoral eliminara a algunos partidos políticos, convencieron al Frente Sandinista que usara los recursos del Estado en su campaña, convencieron a los magistrados electorales para que no permitieran la observación electoral y luego, el golpe maestro, infiltraron a sus agentes (posiblemente de la CIA, según la experiencia de Cabezas) entre los empleados del Consejo y los fiscales sandinistas para que cambiaran las actas, echaran a los fiscales liberales, cerraran las juntas temprano y garrotearan a los que protestaran. Pobre don Roberto.
Buen consejo
Pero, don Roberto, le voy a dar gratis un consejo que debió dárselo su asesor de comunicación: todo ese plan malévolo de los medios de comunicación se cae si usted simplemente les demuestra con las actas quién ganó y quién perdió. Hágalo y va a ver que se les acaba la cantinela del fraude.
Programas para el pueblo
Miren con qué discreción celebró el presidente Daniel Ortega su segundo año de mandato. La verdad, yo creía que iba a hacer una celebración a “todo meter”, por aquello de “al mal tiempo, buena cara”. Por lo menos esperaba que sacara pecho, como suele hacerlo con sus programas: Casas para el Pueblo, Frijoles para el Pueblo, rótulos para el pueblo, morteros para el pueblo, camionetas para el pueblo, viajes familiares para el pueblo, jets privados para el pueblo… No, ¡si al pueblo ahora sí le va bien!