El norteamericano acusado por el asesinato de la joven sanjuaneña Doris Ivania Jiménez Alvarado, Eric Stanley Volz, se quejó de que la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) aún no dicta sentencia en su caso, a pesar de que la audiencia de casación se realizó hace más de 30 días.
Volz, condenado por el asesinato en primera instancia, pero luego absuelto por magistrados de Apelaciones de Granada, indicó en su página web www.friendsofericvolz.com que el alto tribunal de Nicaragua violenta el debido proceso en su caso, porque debió dictar sentencia 30 días después de realizada la audiencia de casación, ocurrida el pasado 17 de noviembre.
Volz también acusó a los magistrados sandinistas Rafael Solís, Alba Luz Ramos y Yadira Centeno, de quienes colocó fotografías en su página web, de procurar la reversión de la sentencia de apelaciones, y condenarlo definitivamente.
Según el portal, “justicia demorada es justicia denegada”, Eric está considerando la posibilidad de apelar ante un tribunal superior”, aunque no especificó cuál porque en Nicaragua no hay más alto tribunal que la Corte Suprema de Justicia.
Fabbrith Gómez, defensor de Volz, indicó que la Sala Penal de la Corte debió dictar sentencia en 30 días después de realizada la audiencia inicial, pero ya se sabe que siempre ese tribunal se retrasa al impartir justicia por la carga de trabajo existente.
EN ESTUDIO
El magistrado Rafael Solís se limitó a decir que el expediente del caso está en estudio todavía, pero es uno de los casos prioritarios que deben ser evacuados lo más pronto posible.
A fines del pasado año 2008, la Sala de lo Penal prometió y debió dictar sentencias en casos como Sinaloa, el asesinato de la periodista María José Bravo, Metanol, entre otros, pero las mismas no fueron resueltas.
Durante la audiencia de casación, la madre de Doris Ivania, Mercedes Alvarado, pidió a los magistrados de la Sala Penal que declaren culpable a Volz, quien fue absuelto por magistrados de Apelaciones de Granada, cuando ya había sido condenado a 30 años de presidio por una juez de Rivas.
Alvarado recordó que Volz tenía señas de haber sido arañado en un hombro, las que le habrían sido ocasionadas cuando su hija intentaba defenderse antes de ser asesinada. Volz indicó que las señas se las hizo cargando el ataúd de Doris Ivania, pero Alvarado señaló que “el ataúd no tenía uñas ni las uñas de la víctima se salieron del ataúd”.