Una segunda violación se registra en Chinandega, según denuncia de las autoridades policiales y del Ministerio de la Familia (Mifamilia).
Dicha violación contra una segunda víctima, de 13 años, ocurrió el domingo pasado a las 5:00 p.m., en la comarca Santa Bárbara.
En un camino de dicha comarca, un sujeto con anteojos, camisa a rayas, pantalón crema, alto, moreno y delgado, interceptó a la menor vendedora de tamales, a quien tomó del pelo y la empujó a un cauce cercano.
Las características del sujeto son similares a las del hombre que agredió y violó a la pequeña vendedora de yuca y pollo frito en el barrio San Agustín, cerca del Palacio Municipal, el jueves pasado.
Al agresor de la niña de 13 años no le importó que ella era acompañada por un primo también menor de edad, y tras lanzarla al suelo, le quitó la ropa mientras le gritaba que la mataría si no se dejaba. Ella asegura que se defendió propinándole un fuerte golpe al estómago y huyó del lugar.
El subcomisionado Carlos Hernández informó que es preocupante conocer de los hechos y en coordinación con la Comisaría de la Mujer realizan las pesquisas necesarias.
“Aprovecho para decir a las madres que tengan control sobre sus hijos. Las niñas siempre son víctimas y hago un llamado a la ciudadanía a que colabore para capturar a los que realizan estas actividades repugnantes”, dijo Hernández.
CAMPAÑA PRÓXIMA
Damaris Ortiz, delegada de Mifamilia, señaló que ayer contactó a los ONG que laboran en pro de la niñez, a la Comisaría de la Mujer y la sección de Seguridad Pública para iniciar una campaña en contra de los abusadores sexuales.
El forense Róger Pereira Umaña, quien valoró a la menor de 13 años, confirmó que hubo penetración, aunque persiste la duda en torno al himen.