publicidad
Managua
04:22 am
13.01.09
Regístrese gratis aquí  |  Administre su perfil de usuario  |   
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Noticias >> Hablemos del Idioma
Síndrome o sindrome
En el diccionario aparece síndrome con tilde en la i
Inés Izquierdo Miller
revista@laprensa.com.ni

Hablemos del Idioma

El doctor Miguel Torres nos escribió el siguiente mensaje: “Un gusto en saludarle. El español nunca ha sido mi fuerte ya que mi padre era profesor de matemáticas y todas mis amistades venían donde él y yo iba a recibir clases de español y lectura rápida.

Hace poco estuve en Caracas en un curso médico y escuchaba con atención la forma de hablar, especialmente al decir la palabra síndrome, una palabra esdrújula, pero allá la pronunciaban con acentuación en la vocal o”.

Don Miguel, revisé todos mis diccionarios y siempre aparece escrito síndrome con la tilde en la i.

En los textos médicos señalan que síndrome viene del griego syndromé, y es un cuadro clínico o conjunto sintomático con cierto significado y que por sus características posee cierta identidad; es decir, un grupo significativo de síntomas y signos que concurren en tiempo y forma, y con variadas causas o etiologías. Como por ejemplo: insuficiencia cardíaca, síndrome nefrítico e insuficiencia renal crónica, entre otros.

No puedo decirle porque en Caracas dicen sindrome, pero debe ser un localismo que se ha generalizado.

Revisando la bibliografía para dar respuesta a don Miguel, encontré un dato curioso, el llamado Sindrome de la Larga Espera, que es una condición psicológica que sufren las tropas mientras esperan entrar en combate; según la Wikipedia se caracteriza por muestras de ansiedad, desesperación, deserción, inseguridad, aburrimiento y de indisciplina.

La forma de prevenir este síndrome es manteniendo ocupadas o distraídas a las tropas en tanto se da la orden o llega el momento de entrar en acción.

Y como mañana es 31 de diciembre les diré un dato curioso de esta festividad. Cuentan que la tradición española de comer 12 uvas con cada una de las 12 campanadas el 31 de diciembre a medianoche se debe a motivos económicos, pues resulta que en 1909 hubo un excedente en la cosecha de uvas y los cultivadores de la vid, en un esfuerzo desesperado e imaginativo, se libraron del excedente inventando la famosa tradición.

Por último para los que piensan que tomar café es malo para la salud hay una anécdota muy simpática. El rey Gustavo III de Suecia vivía convencido de que el café era un veneno para la salud humana.

Debido a tal razón el rey quiso demostrar en la práctica su criterio y condenó a un asesino a tomar café todos los días hasta que muriese. Mientras escogió a otro delincuente y lo indultó, pero con la condición de que bebiese diariamente té.

Para demostrar la seriedad del asunto el experimento fue seguido por una comisión médica, pero les cuento que al final todo fue un rotundo fracaso: Imagínense que primero murieron los médicos, luego el rey y muchos años más tarde el bebedor de té y el último en despedirse de este mundo fue el que se tomaba sus tacitas de café.

Así que ya saben despidan el 2008 con un rico café nicaragüense y piensen que tal vez les dé algo de longevidad.

Feliz Año Nuevo a todos mis lectores, desde la tierra de Martí les mando un abrazo y les prometo muchas columnas interesantes en el 2009.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda