Unos 235 bachilleres, es decir el 10.11 por ciento de 2,324 estudiantes, fueron los que lograron aprobar el examen de admisión en la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), cuyas autoridades lo calificaron como “sencillo”, pero al que solamente cinco estudiantes le “pegaron el 100”.
Esto significa que casi el 90 por ciento de los bachilleres, que representan 2,089 estudiantes, no lograron siquiera alcanzar la nota más baja para aprobar, es decir los 60 puntos. El panorama parece desalentador, pero si tomamos en cuenta que el año pasado sólo el tres por ciento logró aprobar, existe “una ligera mejoría”.
“En los años anteriores hemos tenido como promedio de aprobados un tres por ciento y ahora hemos dado un pequeño salto cualitativo en el sentido de que los bachilleres han presentado un mejor examen, y la razón fundamental es que hemos logrado una coordinación con el Ministerio de Educación”, explicó el ingeniero Diego Muñoz, secretario general de la UNI.
LEVE DIFERENCIA
Los resultados demuestran que el 53 por ciento de los estudiantes que aprobaron el examen de admisión provienen de colegios privados, mientras el restante 47 por ciento es de colegios públicos y quizás participaron en el monitoreo que el Ministerio de Educación (Mined) realizó entre estudiantes del quinto año, previo al examen.
De acuerdo con Muñoz la cifra de reprobados es muy parecida. La diferencia (con los porcientos de los aprobados) es de apenas un punto porcentual, debido a que el 52 por ciento de los que reprobaron el examen son de colegios privados y el restante 48 por ciento de colegios públicos.
“Han habido aumentos sustanciales en la parte de los colegios del Estado. Antes la diferencia era abismal. El año pasado el porcentaje era de 60 y 40, pero ha disminuido. Esto significa que el trabajo que se está haciendo en secundaria evidentemente está teniendo resultados”, explicó.
“GEOMETRíA SE LOS COMIÓ”
Carlos Walsh, profesor del departamento de Matemáticas y miembro de la Comisión de Matemáticas que elaboró el examen, expresó que en su mayoría, estudiantes aprobados y reprobados, presentan grandes deficiencias en geometría euclidiana, analítica, así como trigonometría, donde recomiendan al Mined poner mayor énfasis.
“En el examen de Matemáticas la cenicienta es la geometría, y eso que la geometría la miran a lo largo de primero, segundo y tercer año y cuando llegan a quinto año parece que ya se les olvidó a muchos. De hecho, si el examen hubiera sido sólo de geometría, la nota promedio hubiera andado por 24 puntos”, afirmó.
Los resultados del examen calificado como “accesible” no fueron lo esperado por las autoridades en las áreas de geometría euclidiana, analítica, así como trigonometría, aunque sí se obtuvo una “mayor puntuación” en las áreas de aritmética, álgebra, ecuaciones y funciones.
El matemático reveló que el examen de admisión que presentó la UNI tomó en cuenta los resultados de las pruebas diagnosticas que el Mined practicó entre los estudiantes de quinto año, así como también los planes de estudios. Resaltó que algunos temas fueron excluidos del examen debido a que el Mined no los impartiría.
MENOS EMPIRISMO
Los representantes de la UNI reconocieron los esfuerzos del Mined referentes a la realización de la prueba diagnóstica, mismos que aparentemente influyeron en el aumento de los aprobados. Aunque recomendaron a las autoridades trabajar en la capacitación de los docentes y eliminar el empirismo.
“Una problemática que presenta el Mined es la capacitación de los profesores. Todavía se conserva un alto índice de empirismo en el área de Matemáticas. Si inclusive en las cabeceras departamentales hay empirismo, imaginemos qué pasa en comunidades rurales”, dijo Walsh.
Agregó que se requiere de una “recalificación de muchos profesores”, ejercicio que “la UNI está dispuesta a apoyar”.
También consideró que la tarea de mejorar la educación, no está sólo en manos de los docentes, sino también del currículo del Mined y cuestionó que las clases se impartan “en base a apuntes, porque no es costumbre comprar libros”.