Aviones y helicópteros israelíes bombardearon ayer la Franja de Gaza y Hamas respondió lanzando andanadas de cohetes sobre al menos dos ciudades hebreas, ignorando así ambos bandos el llamado de la ONU para un alto al fuego.
El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución en forma unánime, 14-0, con la abstención de Estados Unidos, que urge un inmediato alto al fuego “tras la completa salida del ejército israelí de Gaza”.
Según un despacho de AFP, el secretario general de la ONU Ban Ki-moon llamó este viernes al primer ministro israelí Ehud Olmert para expresarle su decepción por el desafío del Estado hebreo a la resolución aprobada por el Consejo de Seguridad sobre un cese inmediato del fuego en la franja de Gaza, informó su portavoz.
Olmert dijo durante su primera respuesta oficial a la resolución de la ONU que los cohetes que ayer caían en Israel “sólo demuestran que la decisión de la ONU no es práctica y que no será cumplida por las organizaciones asesinas palestinas”.
En tanto, un portavoz de Hamas, dijo que el grupo miliciano “no está interesado” en la resolución porque no fue consultado y porque las Naciones Unidas no tomaron en cuenta sus mínimas demandas.
Israel inició su ofensiva el 27 de diciembre en un intento de frenar años de ataques con lanzacohetes provenientes de territorio controlado por Hamas.
Sin embargo, a pesar de la devastadora ofensiva, Hamas continuaba ayer bombardeando el sur de Israel, incluyendo Beersheba y Ashkelon, dos ciudades que, al igual que otras, han quedado paralizadas desde que se inició la ofensiva. No se reportaron heridos en los ataques.
JORNADA BÉLICA SIGUIÓ
En Gaza, un bombardeo israelí mató a dos milicianos del grupo extremista islámico Hamas y a otro hombre no identificado. Otro ataque de aeronaves israelíes detonó un edificio de cinco pisos en el norte de Gaza, matando a siete personas, incluido un niño, dijeron funcionarios de Hamas y de un hospital. A mediodía, 19 palestinos habían fallecido.
Por la tarde, 23 palestinos habían muerto, aumentando el saldo de víctimas mortales a 777 desde que empezó el conflicto hace dos semanas. Al menos la mitad de ellos son civiles, según las autoridades sanitarias de Gaza. Sólo trece israelíes, incluidos tres por fuego amigo, han muerto durante la ofensiva.
Las Naciones Unidas retuvieron la ayuda humanitaria a Gaza durante el segundo día consecutivo debido a las frágiles medidas de seguridad, pero los palestinos que se atrevieron a ir a centros de ayuda aún podían obtener alimentos y medicinas. Más de la mitad de los 1.4 millones de personas que viven en el territorio dependen de la ONU para comer.
REANUDARÁN AYUDA
Funcionarios del organismo dijeron más tarde que planean reanudar la entrega de ayuda humanitaria lo antes posible si el ejército israelí asegura que los empleados de la ONU estarán protegidos.
Una de las agencias de la ONU interrumpió el envío de suministros a la acosada Gaza el jueves, después que un tanque israelí matara a un conductor de camión que transportaba los alimentos. La Cruz Roja también redujo sus operaciones de ayuda después de que uno de sus conductores resultara herido en un accidente similar.
El Programa Mundial de Alimentos y la Unicef insistieron en que aún operan en territorio palestino, donde un millón de personas no tiene electricidad y 750,000 se han quedado sin qué beber debido a la falta de agua corriente, según informó la ONU.
A pesar de las fuertes críticas de grupos de ayuda internacionales, Israel insistió en que hace todo lo posible para facilitar el trabajo humanitario, citando pausas de tres horas entre ataques durante los últimos tres días, incluido el viernes. Los miembros de los equipos de ayuda, sin embargo, dicen que esas medidas no son adecuadas.