La Franja de Gaza hacía frente ayer a una situación humanitaria cada vez más alarmante, tras la suspensión de las operaciones de la principal agencia de la ONU que trabaja en el territorio, mientras el balance de muertos de la ofensiva israelí alcanzó los 768.
La Agencia de la ONU para los Refugiados de Palestina (UNRWA) decidió ayer suspender sus operaciones en Gaza, luego que uno de sus convoyes resultase alcanzado por un obús del Ejército israelí. Un conductor palestino murió en el incidente, ocurrido cerca del paso de Erez, entre Gaza e Israel.
El portavoz de la UNRWA, Chris Gunness, denunció una situación humanitaria “crítica” que, recalcó, empeora “de hora en hora”, pese a la tregua diaria de tres horas de los combates por el Ejército israelí y que Gunness calificó de “insuficiente”.
Según Gunness, al menos un millón de los habitantes de Gaza están sin luz, 750,000 no tienen agua y todos los hospitales funcionan sólo con generadores de emergencia.
CRUZ ROJA ACUSA A ISRAEL
Por su lado, la Cruz Roja internacional acusó a Israel de causar retrasos “inaceptables” a los socorristas que intentaban llegar a tres casas alcanzadas por la artillería, donde finalmente hallaron 15 muertos y 18 heridos.
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), con sede en Ginebra, dijo que el Ejército israelí negó a los equipos de rescate permiso para acceder al lugar en el barrio de Zeitoun en Gaza durante cuatro días.
Las ambulancias no pudieron entrar a ese barrio porque el Ejército israelí había levantado barreras de tierra que impedían el acceso.
Al final, los rescatistas de la Cruz Roja y la Media Luna Roja palestina recibieron permiso para acceder al lugar, cuatro días después que los edificios fueran bombardeados.
Ahí fueron localizados “cuatro niños junto a sus madres muertas en una de las casas. Estaban demasiado débiles para alzarse por cuenta propia. Un hombre fue hallado con vida, demasiado débil para levantarse”, dijeron los rescatistas.
“En total, había por lo menos 12 cadáveres en colchones” en una de las casas, agregaron.
La Cruz Roja dijo que los niños y los heridos tuvieron que ser trasladados tirados por un borrico hasta las ambulancias.
“El mando militar israelí debía estar al tanto de la situación, pero no socorrió a los heridos”, insistió el organismo. “Tampoco hizo posible que nosotros o la Media Luna Roja palestina asistiéramos a los heridos”.
El CICR cree que “en este caso, el mando militar israelí no cumplió sus obligaciones conforme al derecho internacional humanitario de cuidar y evacuar a los heridos”.