Nicaragua cerró el 2008 con la inflación más elevada de Centroamérica por segundo año consecutivo, según estimaciones de economistas independientes, aunque será hasta la próxima semana que el Banco Central de Nicaragua (BCN) divulgue su cifra oficial.
El economista Alejandro Arauz calculó que el alza generalizada de los precios, es decir la inflación, alcanzó al menos un 14.8 por ciento al término del año pasado; y su colega Néstor Avendaño calculó un 15.3 por ciento.
Hasta noviembre, según el dato más actualizado del BCN, la inflación alcanzó un 14.04 por ciento, debido principalmente a un encarecimiento de los alimentos y bebidas (tomates, chiltomas, papas, repollo, queso y huevos); equipamiento y mantenimiento de la casa (pago de salario doméstico, muebles de madera y jabón de lavar ropa), y otros bienes y servicios (cigarrillos, jabón de baño y papel higiénico).
Nicaragua concluyó el 2008 con la inflación más elevada del istmo, ya que Costa Rica confirmó ayer que el año pasado registró una inflación del 13.9 por ciento, la segunda más elevada de la región.
La inflación nicaragüense, incluso tomando en cuenta el dato reportado desde noviembre por el BCN, quedó muy por encima de la inflación de Guatemala, la cual cerró el 2008 en un 9.82 por ciento según un reporte del Banco Central de ese país, publicado en su portal electrónico.
Entre tanto en Honduras y El Salvador, según datos correspondientes a noviembre, la inflación se ubicó en 10.7 y 5.3 por ciento, respectivamente.
SIN NORTE CLARO
Tanto Avendaño como Arauz cuestionaron que, a estas alturas, el Gobierno del presidente Daniel Ortega no haya divulgado las cifras macroeconómicas del 2008 ni las medidas que podría tomar durante el 2009 con el fin de mitigar los efectos de la crisis financiera y económica internacional, en el desempeño de la economía nacional y en la familiar.
“La tendencia que se está observando es que hay desconfianza e incertidumbre de los agentes económicos en la política económica de este año. El Gobierno no ha salido, no se conoce si existe un plan para el 2009 ni se ha hecho una evaluación del 2008”, subrayó Arauz.
Entre tanto, Avendaño reiteró que los precios del petróleo y de los combustibles bajaron en general en diciembre, situación que no se ha manifestado en los alimentos, el principal componente de la canasta básica.
PROYECCIONES 2009
Para el presente año la situación económica podría deteriorarse aún más si el país no resuelve lo más pronto la actual crisis política y de gobernabilidad, derivada tras los fraudulentos resultados de las elecciones municipales de noviembre pasado, dijo Arauz.
Estimó, preliminarmente, una inflación del 8.9 por ciento y un crecimiento económico del 2 por ciento, en el “mejor de los escenarios”.
Avendaño apuesta por una inflación del 11 por ciento y un crecimiento de la economía del 1.3 por ciento.